Una investigación del Los Angeles Times documenta por primera vez la muerte de al menos 13 mexicanos en operaciones militares estadounidenses contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico en aguas internacionales. Estos casos forman parte de la estrategia intensificada por la administración Trump desde septiembre de 2025, que ya suma 64 ataques en el Pacífico y el Caribe.

Ocho de las víctimas corresponden a pescadores de Punta Pérula, Jalisco, que desaparecieron en febrero tras zarpar hacia el Pacífico. Su desaparición coincide con el anuncio del Comando Sur de EE.UU. sobre la destrucción de dos embarcaciones y la muerte de ocho presuntos narcoterroristas. Otros cinco mexicanos murieron en acciones similares en distintas zonas de América Latina. Las autoridades estadounidenses no han confirmado identidades ni ofrecido detalles sobre sobrevivientes o rescates.
La Armada de México señala que los incidentes ocurrieron fuera de la Zona Económica Exclusiva. Sin embargo, la falta de transparencia genera críticas de la ONU y expertos en derechos humanos, quienes advierten sobre posibles ejecuciones extrajudiciales. Las comunidades pesqueras de Nayarit, origen de siete de los desaparecidos, enfrentan ahora mayor incertidumbre, ya que algunos pescadores combinaban su actividad con el transporte de combustible para redes de cocaína.
Esta opacidad en las operaciones podría complicar la cooperación bilateral en seguridad, al tiempo que expone los riesgos para poblaciones costeras atrapadas entre la pesca legal y actividades ilícitas.
