La presencia de plataformas de alojamiento temporal como Airbnb en Sonora ha alcanzado cifras significativas que obligan a establecer mecanismos de control y protección tanto para visitantes como para el sector hotelero tradicional. José Joaquín Jerónimo Gastelum, director de la Asociación de Hoteles y Moteles de Sonora, ha señalado que más de tres mil setecientas propiedades operan actualmente bajo este modelo en destinos turísticos clave del estado, lo que representa un cambio estructural en la oferta de hospedaje.
El directivo detalló que Hermosillo concentra alrededor de mil quinientas propiedades de este tipo, mientras que Puerto Peñasco supera las tres mil setecientas y San Carlos alcanza cifras similares a la capital. Estos números reflejan un crecimiento acelerado que se intensificó durante la pandemia y que ahora exige atención regulatoria para garantizar condiciones mínimas de seguridad.

El aumento de estas unidades ha permitido a las autoridades turísticas obtener información más precisa sobre los flujos de visitantes que llegan a Sonora. Antes de contar con estos datos, el sector hotelero enfrentaba dificultades para dimensionar la demanda real, ya que gran parte del movimiento se canalizaba a través de canales informales. Ahora, con mayor visibilidad, resulta posible diseñar estrategias que integren tanto la hotelería formal como las opciones de alquiler temporal.
Requerimientos de identificación y protección
Jerónimo Gastelum insistió en la necesidad de crear un padrón oficial que permita identificar cada propiedad que opera bajo plataformas digitales. Este registro facilitaría la verificación de que cada unidad cumpla con requisitos básicos de seguridad, entre ellos salidas de emergencia y extintores funcionales. Sin estos elementos, los huéspedes quedan expuestos a riesgos evitables durante su estancia.
El directivo aclaró que los alojamientos de Airbnb funcionan como entidades independientes y que la asociación que representa se enfoca en mantener actualizados los protocolos de recepción en los hoteles afiliados. Esta distinción resulta relevante porque evidencia que cualquier medida regulatoria debe considerar las particularidades de ambos modelos sin generar competencia desleal.
Capacidad hotelera y patrones de ocupación
En Hermosillo, los hoteles formales suman aproximadamente cinco mil habitaciones. La llegada de nuevos proyectos permitirá ampliar esta capacidad en los próximos años. La capital sonorense se caracteriza por recibir mayor flujo de visitantes entre semana, vinculado principalmente a viajes de negocios, mientras que los fines de semana registran menor demanda. Los niveles de ocupación promedio oscilan entre cuarenta y cincuenta por ciento, con picos importantes durante las fiestas de fin de año.
Durante el actual periodo vacacional se observa una ligera tendencia al alza. La reciente incorporación de la ruta de Mexicana que conecta el Aeropuerto Internacional de Hermosillo con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles representa un factor adicional que podría impulsar el turismo hacia la región. Esta conexión amplía las opciones de llegada y reduce tiempos de traslado para visitantes provenientes del centro del país.
Impacto en el turismo regional
El crecimiento de las plataformas de alquiler temporal ha modificado la manera en que los destinos sonorenses captan visitantes. Puerto Peñasco, en particular, concentra el mayor número de propiedades, lo que sugiere que el modelo resulta especialmente atractivo en zonas de playa donde la demanda estacional es alta. Esta concentración plantea interrogantes sobre la capacidad de infraestructura local para absorber el volumen de turistas sin afectar la calidad del servicio ni la seguridad de los visitantes.
Al mismo tiempo, la existencia de un padrón permitiría a las autoridades municipales y estatales aplicar criterios uniformes de fiscalización y recaudación. Hasta ahora, la falta de registro dificulta estimar con precisión el aporte económico real de estas unidades al erario y al desarrollo local. Un marco regulatorio claro podría equilibrar las condiciones entre hoteles tradicionales y alojamientos digitales, promoviendo prácticas responsables en toda la cadena turística.
La Asociación de Hoteles y Moteles de Sonora ha manifestado disposición para colaborar en la construcción de estas normas, siempre que se respeten las características operativas de cada segmento. La prioridad sigue siendo garantizar que quienes visitan el estado cuenten con espacios seguros y debidamente identificados, independientemente del canal que utilicen para reservar su hospedaje.
