La comunidad estudiantil de la Escuela Superior de Economía del Instituto Politécnico Nacional puso fin al paro de actividades que mantenía desde hace varias semanas. La decisión surgió de una consulta interna en la que participaron mil 184 estudiantes. El resultado mostró una mayoría clara a favor de reanudar las clases y devolver las instalaciones a las autoridades institucionales.
Los datos oficiales indican que 698 alumnos, equivalentes al 58.95 por ciento, votaron por levantar la suspensión. En contraste, 486 estudiantes, que representan el 41.05 por ciento, optaron por continuar con el paro. Además, una propuesta de calendario para el regreso a las actividades académicas obtuvo el respaldo del 56.08 por ciento de los participantes.
El calendario de retorno y su elaboración
El calendario fue diseñado de manera conjunta entre las autoridades del Área Central del IPN, la dirección de la Escuela Superior de Economía y la Coordinación de la Asamblea Estudiantil. Esta colaboración permitió establecer fechas concretas que buscan minimizar el impacto académico acumulado durante las semanas de inactividad. La aceptación de este plan refleja un esfuerzo por equilibrar las demandas estudiantiles con las necesidades operativas de la institución.
La entrega formal de las instalaciones ocurrió el miércoles a las 9:30 horas. En ese acto estuvieron presentes el director de Educación Superior del IPN, Marco Antonio Sorcini Muñoz, el director de la ESE, Salvador Monroy Saldívar, y el representante de la Secretaría de Educación Pública, Arturo Cerón. Su presencia subraya la coordinación entre distintos niveles de gobierno educativo.

Contexto de las movilizaciones en el IPN
El paro en la Escuela Superior de Economía formó parte de un conjunto de suspensiones de actividades que afectaron varios planteles del Instituto Politécnico Nacional en semanas recientes. Estas acciones respondieron a demandas estudiantiles relacionadas con condiciones académicas y administrativas. La resolución en la ESE marca un avance hacia la normalización en el conjunto de unidades afectadas.
La votación se desarrolló de forma ordenada y con participación significativa del alumnado. Este mecanismo permitió que cada estudiante expresara su postura de manera directa, evitando decisiones unilaterales. El porcentaje de participación y los márgenes obtenidos ofrecen una visión clara del sentir mayoritario dentro de la comunidad.
Implicaciones para la comunidad académica
Con la entrega de las instalaciones inicia el proceso de regreso a las actividades académicas. Las autoridades del IPN han señalado que se tomarán medidas para recuperar el tiempo perdido y garantizar que los planes de estudio se cumplan en la medida de lo posible. Este enfoque busca reducir el rezago que podría afectar el avance de los estudiantes en el semestre en curso.
El desenlace del paro en la ESE también evidencia la capacidad de diálogo entre estudiantes y autoridades. La elaboración compartida del calendario de reanudación demuestra que es posible alcanzar acuerdos cuando existen canales de comunicación abiertos y mecanismos de consulta transparentes. Esta experiencia puede servir como referencia para situaciones similares en otras unidades del Instituto.
El IPN continúa trabajando en la normalización de actividades en los planteles que aún mantienen suspensiones. El caso de la Escuela Superior de Economía muestra que la participación estudiantil en decisiones colectivas puede acelerar el retorno a la normalidad sin sacrificar los espacios de discusión.
