Ciudad de México, 21 jul (EFE).- América Móvil obtuvo ganancias netas por 24.332 millones de pesos en el segundo trimestre de 2026, lo que representa un incremento interanual del 9,2 por ciento según el reporte enviado a la Bolsa Mexicana de Valores. Este resultado permite a la empresa acumular 47.733 millones de pesos en los primeros seis meses del año, un avance del 16,5 por ciento. Los ingresos consolidados alcanzaron 241.071 millones de pesos entre abril y junio, un 3,1 por ciento más que el mismo periodo del año anterior.
Orígenes y expansión del grupo de Carlos Slim
La trayectoria de América Móvil se remonta a la privatización de Teléfonos de México en 1990, cuando Carlos Slim adquirió el control de la operadora estatal. Desde entonces la compañía extendió sus operaciones a más de veinte países de América Latina, Austria y Europa del Este. El modelo de crecimiento se basó en la integración vertical de servicios móviles, fijos y de banda ancha, lo que permitió capturar economías de escala en mercados con baja penetración inicial de telefonía celular.
La estrategia incluyó adquisiciones sucesivas en Brasil, Colombia y Centroamérica, además de la consolidación de marcas como Claro y Telcel. Este enfoque generó una base de 414,5 millones de accesos al cierre de junio de 2026, de los cuales 334,3 millones corresponden a suscriptores móviles. La capacidad de reinvertir utilidades en infraestructura ha sido clave para mantener liderazgo frente a competidores regionales.

El peso de las multas regulatorias en el desempeño mexicano
En México los ingresos crecieron 3,2 por ciento, pero el Ebitda apenas avanzó 0,6 por ciento debido a una multa aplicada por el regulador a Teléfonos de México. Sin ese efecto el indicador habría aumentado 4,3 por ciento. La sanción refleja tensiones persistentes entre el operador histórico y las autoridades de competencia, que buscan equilibrar el mercado tras décadas de dominio de América Móvil.
Este tipo de resoluciones administrativas modifica los flujos de caja y obliga a la empresa a destinar recursos a litigios en lugar de expansión de red. Al mismo tiempo, la reducción de deuda neta en 30.900 millones de pesos durante el semestre demuestra que la compañía mantiene disciplina financiera pese a estos costos extraordinarios.
Desempeño diferenciado por mercados latinoamericanos
Los resultados por país muestran trayectorias distintas. Brasil registró incrementos de 5,4 por ciento en ingresos y 5,1 por ciento en Ebitda, impulsados por la migración de clientes a planes de pospago y mayor adopción de servicios de datos. Colombia avanzó 5,8 por ciento en ingresos y 12,5 por ciento en Ebitda, mientras Perú y Ecuador exhibieron crecimientos superiores al 7 por ciento en ambas métricas.
En Argentina el Ebitda creció 22,2 por ciento en términos constantes, a pesar de la inestabilidad macroeconómica. Centroamérica y el Caribe aportaron un 7,6 por ciento más de ingresos y un 12,5 por ciento de Ebitda, mientras Austria y Europa del Este mostraron avances más moderados de 4,2 y 4 por ciento respectivamente. Esta diversificación geográfica reduce la dependencia de cualquier mercado individual y suaviza el impacto de choques locales.
Repercusiones en la inversión y el acceso digital
Las inversiones de capital alcanzaron 48.112 millones de pesos en el semestre, destinadas principalmente a modernización de redes y despliegue de fibra óptica. Estos recursos sostienen la incorporación de 3,5 millones de clientes de pospago y 531.000 accesos de banda ancha en el trimestre. La expansión de conectividad fija y móvil influye directamente en la productividad de pequeñas empresas y en la inclusión financiera de sectores rurales.
El flujo libre de efectivo duplicado hasta 43.021 millones de pesos permite a América Móvil recomprar acciones por 4.568 millones de pesos y mantener una razón de apalancamiento de 1,31 veces. Esta solidez financiera facilita futuras rondas de inversión en 5G y edge computing, tecnologías que determinan la competitividad de las economías latinoamericanas en la próxima década.
Perspectivas de largo plazo para el sector
El comportamiento de los indicadores operativos sugiere que la demanda de datos móviles y servicios digitales sigue en ascenso. La utilidad operativa creció 9,5 por ciento en el trimestre y 11 por ciento en el semestre, reflejando eficiencia en la gestión de costos y mayor proporción de clientes de mayor valor.
A nivel regional, el desempeño de América Móvil influye en las políticas públicas de espectro radioeléctrico y en las negociaciones con gobiernos sobre obligaciones de cobertura. Un operador con mayor rentabilidad puede negociar con más margen la renovación de concesiones y la participación en proyectos de infraestructura compartida.
La evolución observada también afecta la estructura de competencia. Empresas más pequeñas deben acelerar sus propias inversiones o buscar alianzas para no perder cuota de mercado. En paralelo, la reducción de deuda de América Móvil mejora su capacidad de respuesta ante eventuales cambios regulatorios o fusiones transfronterizas que podrían reconfigurar el mapa de telecomunicaciones en América Latina.
