Apertura del dólar en Bolivia alcanza 10,75 bolivianos

En la jornada de apertura del 21 de julio de 2026, el dólar estadounidense se cotizó a 10,75 bolivianos, lo que supone un incremento del 2,22 por ciento respecto al cierre anterior de 10,52 bolivianos, según datos de Dow Jones. Esta variación se inscribe en una trayectoria alcista que ya acumula un avance del 4,9 por ciento en la última semana y del 58,67 por ciento en términos interanuales. El tipo de cambio entre el dólar y el boliviano muestra así una tendencia positiva sostenida en los últimos días, aunque la volatilidad actual del 25,19 por ciento se mantiene por debajo del nivel de referencia del 40,83 por ciento, lo que apunta a una relativa estabilización del par cambiario.

Apertura del dólar en Bolivia alcanza 10,75 bolivianos

El mercado paralelo boliviano había registrado una estabilidad temporal a inicios de 2026, con cotizaciones cercanas a 9,64 bolivianos. Esa fase de calma se vinculó directamente a las expectativas creadas por las reformas cambiarias anunciadas y por el acuerdo de financiamiento externo de 4.500 millones de dólares suscrito con el Banco Interamericano de Desarrollo para el período 2026-2028. Las autoridades económicas señalaron entonces que la llegada de esos recursos contribuiría a aliviar la presión sobre las reservas internacionales y a facilitar una transición ordenada hacia un régimen de tipo de cambio más flexible.

Objetivos fiscales e inflación proyectada

El Gobierno boliviano mantiene como meta reducir el déficit fiscal hasta el 7 por ciento del producto interno bruto durante el presente año, al tiempo que proyecta una inflación que podría alcanzar el 17 por ciento. El Fondo Monetario Internacional había advertido previamente que la inflación podría superar el 15 por ciento si no se controla la emisión monetaria. Aunque las autoridades nacionales insisten en que las medidas de política económica en curso permitirán contener el alza de precios, persiste la incertidumbre sobre la efectividad de esas herramientas en un contexto de contracción económica.

Estimaciones de organismos multilaterales

El Banco Mundial prevé una recesión del 1,1 por ciento en el PIB boliviano para 2026, mientras que la CEPAL estima un crecimiento marginal del 0,5 por ciento. El FMI optó por no publicar proyecciones detalladas a mediano plazo debido al alto grado de incertidumbre que rodea la evolución de las variables macroeconómicas. Esta divergencia entre las previsiones de los distintos organismos refleja tanto las dificultades para anticipar el impacto de las reformas cambiarias como la escasa información disponible sobre el ritmo de ajuste fiscal y monetario.

Proceso de unificación cambiaria

Durante el primer semestre de 2026, el proceso de unificación cambiaria contempla la liberación gradual de dólares en el sistema financiero y la publicación diaria de valores referenciales por parte del Banco Central de Bolivia. Las cotizaciones más recientes del ente emisor se sitúan alrededor de 9,21 bolivianos para la compra y 9,40 bolivianos para la venta. Aunque el tipo de cambio oficial permanece fijado en 6,96 bolivianos, su relevancia en las operaciones comerciales ha disminuido notablemente frente a los nuevos valores de mercado que reflejan las condiciones de oferta y demanda.

Tras la fuerte volatilidad experimentada durante 2025, Bolivia enfrenta ahora el desafío de completar una transición estructural en medio de una contracción económica. La combinación de reformas cambiarias, flujos de financiamiento externo y ajustes fiscales define un escenario que exige seguimiento constante por parte de los agentes económicos. La evolución del tipo de cambio en las próximas semanas dependerá tanto del cumplimiento de los compromisos con organismos multilaterales como de la capacidad de las autoridades para mantener la confianza de los mercados.

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