Estados Unidos aplicó desde el 24 de julio de 2026 un arancel adicional del 12,5% a ciertos productos colombianos, elevando el recargo temporal del 10% que regía desde febrero. La medida, parte de un esquema aplicado a 54 economías, excluye bienes agrícolas, energéticos, mineros y farmacéuticos considerados estratégicos por Washington.

Quedan exentos café verde, banano, aguacate, oro, petróleo, carbón y medicamentos. El golpe se concentra en flores, confecciones, plásticos y alimentos agroindustriales. Luis Fernando Mejía, de Lumen Economic Intelligence, estima que las flores representan un tercio del valor afectado y que el impacto agregado sigue siendo moderado, aunque recae sobre sectores intensivos en empleo.
Presión sobre el nuevo gobierno
El exministro Andrés Valencia advirtió que los floricultores enfrentan además la revaluación del peso, que encareció sus productos cerca de un 15% en lo corrido del año. La administración de Abelardo de la Espriella y su ministro Mauricio Gómez Amín deberá gestionar de inmediato estas dos presiones simultáneas para preservar empleos en regiones exportadoras.
