Bahamas pide aclaraciones a EE.UU. sobre aranceles

San Juan, 24 jul (EFE).- El Gobierno de Bahamas solicitó este viernes aclaraciones a Estados Unidos tras el anuncio de un arancel del 12,5 por ciento sobre sus exportaciones, una medida derivada de la decisión del Representante de Comercio de Estados Unidos de aplicar sanciones bajo el artículo 301 de la Ley de Comercio de 1974 por preocupaciones vinculadas al trabajo forzoso.

La reacción oficial llegó un día después de que la oficina del Representante Comercial, Jamieson Greer, confirmara la imposición de nuevos gravámenes a sesenta economías. Bahamas quedó clasificada dentro del grupo de “todas las demás economías investigadas” y enfrentará el arancel adicional sobre sus envíos al mercado estadounidense.

Bahamas pide aclaraciones a EE.UU. sobre aranceles

La solicitud formal de explicaciones

En un comunicado emitido por la Oficina del Primer Ministro, las autoridades bahameñas indicaron que mantienen contacto directo con sus contrapartes estadounidenses para obtener precisiones sobre el alcance de la medida. El Ejecutivo subrayó que busca garantizar que las recientes reformas legislativas adoptadas en Bahamas sean consideradas plenamente antes de que el arancel entre en vigor.

El documento oficial también señaló que el Gobierno analiza el posible efecto sobre los exportadores locales y reiteró el valor que otorga a la relación económica histórica con Estados Unidos. El comunicado enfatizó la intención de continuar trabajando de manera constructiva para lograr una solución que proteja a las empresas bahameñas y preserve los vínculos comerciales existentes.

Fundamento de la decisión estadounidense

La medida responde a la orden del presidente Donald Trump de utilizar el artículo 301 para presionar a países que, según la evaluación de la Oficina del Representante Comercial, no aplican prohibiciones efectivas contra la importación de mercancías producidas con trabajo forzoso. Greer sostuvo que décadas de persuasión moral no han logrado eliminar esta práctica de las cadenas de suministro globales y que el arancel busca abordar simultáneamente un problema de derechos humanos y una práctica comercial desleal.

Bahamas no figura entre los países que ya aplicaban restricciones específicas en esta materia, por lo que quedó incluida en la categoría general que enfrenta el gravamen del 12,5 por ciento. La resolución definitiva no detalla productos individuales, sino que establece un arancel adicional sobre el conjunto de las exportaciones bahameñas hacia Estados Unidos.

Datos recientes del comercio bilateral

Según el Instituto Nacional de Estadística de Bahamas, las exportaciones hacia Estados Unidos alcanzaron los 110,9 millones de dólares en el tercer trimestre de 2025, frente a los 84,3 millones registrados en el mismo periodo de 2024. Las ventas totales del país a todos los mercados sumaron 128 millones de dólares en ese trimestre, lo que representa un incremento interanual del 19 por ciento.

La maquinaria y el material de transporte, los productos manufacturados clasificados principalmente por materiales, así como los alimentos y animales vivos, representaron más de la mitad de los envíos bahameños. Estos rubros concentran la mayor parte del valor exportado y serán los más expuestos al nuevo arancel.

Medidas legislativas recientes en Bahamas

El Ejecutivo bahameño mencionó expresamente las reformas legislativas adoptadas en los últimos meses para fortalecer los controles contra el trabajo forzoso. Aunque no detalló el contenido específico de esas normas, el comunicado deja entrever que el Gobierno considera que dichas disposiciones responden a las preocupaciones planteadas por Washington y espera que sean tomadas en cuenta durante las conversaciones bilaterales.

La ausencia de información pública detallada sobre el contenido y el calendario de aplicación de esas reformas ha generado incertidumbre entre los exportadores, quienes aguardan definiciones más precisas sobre qué sectores podrían quedar exentos o recibir un trato diferenciado.

Perspectivas para la relación comercial

La relación económica entre Bahamas y Estados Unidos se sustenta en décadas de intercambios estables y en la proximidad geográfica. El Gobierno bahameño ha reiterado su disposición a mantener un diálogo constructivo, evitando cualquier confrontación que pudiera afectar el acceso preferencial de otros productos o servicios.

Analistas regionales observan que el arancel del 12,5 por ciento, aunque moderado en comparación con otras tarifas aplicadas bajo la misma autoridad legal, podría reducir la competitividad de ciertos bienes bahameños frente a proveedores de países no afectados por la medida. La magnitud del impacto dependerá de la elasticidad de la demanda estadounidense y de la capacidad de los exportadores para absorber o trasladar el costo adicional.

Las conversaciones entre ambos gobiernos continuarán en las próximas semanas, según indicaron fuentes cercanas a la Oficina del Primer Ministro. El resultado de esas gestiones determinará si Bahamas logra una revisión de su clasificación o si debe adaptarse al nuevo marco arancelario a partir de la fecha de entrada en vigor establecida por la Oficina del Representante Comercial.

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