Diez años después de iniciar operaciones en San Luis Potosí, BMW acumula cerca de dos mil millones de dólares invertidos y más de medio millón de vehículos producidos. La planta, que ensambla el Serie 3 Sedán, el Serie 2 Coupé y el M2, prepara ahora su transición hacia la electromovilidad con una inversión adicional de 800 millones de euros anunciada en 2023.

A partir de 2027, el complejo fabricará el BMW iX3 y el BMW i3, además de baterías de sexta generación en un nuevo centro de más de 80 mil metros cuadrados. Esta decisión convierte a San Luis Potosí en la primera planta premium de México que produce vehículos totalmente eléctricos y baterías de alto voltaje en el mismo sitio, integrándose a la red global de Neue Klasse junto a instalaciones en Hungría, Alemania y China.
Empleo y proveedores
La operación genera 3 mil 700 empleos directos y más de 32 mil indirectos, mientras sus exportaciones crecieron 1 600 % desde 2019 y representan 42 % de las ventas al exterior del estado. Una red de 310 proveedores mexicanos suministra al menos dos componentes a cada BMW fabricado en el mundo, lo que demuestra que la apuesta de la empresa trasciende la planta local y consolida a México como eslabón estratégico en la cadena global de suministro automotriz.
El programa de formación dual ha graduado a más de 570 jóvenes con 95 % de contratación, preparando personal especializado en automatización y sistemas de alto voltaje. Esta combinación de infraestructura, talento y visión de largo plazo explica por qué BMW mantiene y amplía su presencia en el país pese a la transformación tecnológica del sector.
