Bank of America reiteró su recomendación de compra sobre Apple con un precio objetivo de 380 dólares por acción. La firma espera que los resultados del tercer trimestre fiscal, que se publicarán el 30 de julio, superen las estimaciones del consenso en ingresos y beneficio por acción. Este reporte coincidirá con la última conferencia de resultados de Tim Cook como consejero delegado.
Proyecciones que superan al consenso
El analista Wamsi Mohan proyecta para el trimestre ingresos de 109 mil millones de dólares y un beneficio por acción de 1,89 dólares. Estas cifras superan ligeramente las previsiones del mercado de 108 mil millones y 1,87 dólares respectivamente. El crecimiento interanual estimado alcanza el 16 por ciento, dentro del rango de guía que Apple comunicó entre el 14 y el 17 por ciento.
El foco de atención del mercado se centrará en tres elementos principales: la evolución de los costes de componentes, la sostenibilidad del margen bruto y el impacto de la salida de Cook. BofA considera que la presión sobre los márgenes en los trimestres de junio y septiembre será transitoria y que estos se recuperarán hasta el 38,5 por ciento en diciembre.

El efecto del calendario escalonado de lanzamientos
El modelo de lanzamientos escalonados de iPhone introduce una variable nueva en la dinámica de ingresos. Los modelos Pro, Pro Max y Fold llegarán en septiembre, mientras que las versiones base y Air se retrasarán hasta marzo. Esta secuencia genera volatilidad en la segunda mitad del año y explica la proyección más conservadora de BofA para el cuarto trimestre fiscal, donde los ingresos estimados quedan por debajo del consenso.
La ralentización del crecimiento de la App Store hasta el 3,2 por ciento interanual se compensaría, según la firma, con el impulso de iCloud y los ingresos por licencias. Esta redistribución dentro del segmento de Servicios sugiere que el ecosistema sigue ofreciendo resiliencia incluso cuando una de sus líneas principales pierde ritmo.
Perspectivas de inversores institucionales
Los grandes fondos que mantienen posiciones en Apple valoran la recomendación de compra como una señal de continuidad en la tesis alcista. Sin embargo, algunos gestores expresan cautela ante la posible volatilidad derivada del calendario de lanzamientos y prefieren esperar a la reacción del mercado tras el 30 de julio antes de ajustar posiciones.
Por otro lado, los analistas que cubren el sector de semiconductores observan con atención la evolución de los costes de componentes. Un incremento sostenido podría erosionar los márgenes más rápido de lo previsto, especialmente si la demanda de los nuevos modelos no compensa el encarecimiento de la cadena de suministro.
La transición en la dirección de Apple
La salida de Tim Cook marca un punto de inflexión simbólico. Su mandato se caracterizó por la optimización operativa y la expansión de Servicios. Los inversores especulan sobre si su sucesor priorizará la innovación de hardware o reforzará aún más el modelo de suscripciones. Esta incertidumbre añade una capa de valoración que va más allá de los números del trimestre.
Proveedores clave como TSMC y Foxconn siguen de cerca cualquier cambio en la estrategia de Apple. Un giro hacia mayor integración vertical podría alterar los volúmenes de pedidos y modificar las relaciones contractuales establecidas durante los últimos años.
Riesgos de ejecución y volatilidad futura
El principal riesgo identificado radica en la ejecución del calendario escalonado. Cualquier retraso en la producción de los modelos de marzo podría amplificar la volatilidad proyectada para el segundo semestre de 2026. Además, la competencia en el segmento plegable, donde Apple aún no tiene presencia consolidada, representa una amenaza que podría materializarse más rápido de lo esperado.
El margen bruto del 38,5 por ciento previsto para diciembre depende de que los nuevos iPhones se vendan a precios premium sin que aumenten significativamente los costes de componentes. Si la inflación en esta área persiste, la recuperación de márgenes podría retrasarse y afectar las valoraciones a corto plazo.
En el segmento de Servicios, la deceleración de la App Store podría extenderse si las regulaciones antimonopolio en Europa y Estados Unidos limitan las comisiones. Aunque iCloud y las licencias ofrecen compensación parcial, una contracción mayor en la tienda de aplicaciones afectaría el crecimiento global de este negocio.
Los datos de BofA muestran que el mercado descuenta actualmente un escenario más optimista para el cuarto trimestre. Esta discrepancia entre la firma y el consenso abre un margen de interpretación que los inversores utilizarán para posicionarse antes y después de los resultados del 30 de julio.
