La canasta de servicios públicos para un hogar promedio del Área Metropolitana de Buenos Aires alcanzó en julio los 295.826 pesos, según datos del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA y el Conicet. Este monto cubre electricidad, gas, transporte y agua potable, y refleja un aumento del 4,6 por ciento frente a junio, superando la variación mensual estimada del índice general de precios.
El transporte concentró el mayor gasto con 121.023 pesos mensuales, seguido por la energía eléctrica en 68.210 pesos, el gas natural en 64.862 pesos y el agua potable en 41.724 pesos. Estos valores surgen de la combinación de tarifas actualizadas y el mayor consumo invernal registrado durante el mes.
Desglose de los incrementos por rubro
El transporte experimentó un alza del 3,7 por ciento respecto de junio. Las líneas de la Ciudad subieron 4,1 por ciento, mientras que las interjurisdiccionales avanzaron 3,2 por ciento tras los ajustes de abril y junio. La energía eléctrica mostró el mayor crecimiento mensual, con un 12,5 por ciento, impulsado por el pico de consumo invernal y subas del 3 por ciento en el cargo fijo y 5,7 por ciento en el variable para usuarios sin subsidio.
El gas natural aumentó 5,2 por ciento por el ajuste del cargo fijo en 2,8 por ciento y del variable en 3 por ciento, más el efecto estacional del invierno. En contraste, el agua potable registró una baja del 4,6 por ciento, resultado de una reducción del 7,7 por ciento en su componente variable que compensó el día adicional de consumo en julio.

Evolución interanual y peso relativo
En la comparación con julio de 2025, la canasta total creció 53 por ciento, 19 puntos por encima de la inflación estimada del 34 por ciento. El transporte lideró este avance con un 73 por ciento, seguido por la energía eléctrica con 48 por ciento, el gas con 39 por ciento y el agua con 35 por ciento. El rubro transporte explicó 27 de los 53 puntos porcentuales del aumento interanual.
Entre diciembre de 2023 y julio de 2026, la canasta acumuló un incremento del 966 por ciento, muy superior al 241 por ciento registrado por el nivel general de precios. El gas natural presentó la mayor variación acumulada con un 2.185 por ciento, lo que evidencia la magnitud de los ajustes tarifarios aplicados en los últimos años.
Relación con salarios y subsidios estatales
El gasto en servicios públicos representó el 15 por ciento del salario promedio registrado estimado en 1.924.456 pesos. Un ingreso de ese nivel permitió adquirir 6,5 canastas en julio, frente a las 7,8 que se podían cubrir un año antes. El transporte absorbió el 41 por ciento del costo total de la canasta, consolidándose como el rubro de mayor incidencia sobre el presupuesto familiar.
Las tarifas cubrieron en promedio el 54 por ciento de los costos, mientras que el Estado aportó el 44 por ciento restante a través de subsidios. En julio se sumaron bonificaciones adicionales del 25 por ciento sobre el precio mayorista del gas y del 16,6 por ciento sobre el de la energía eléctrica, complementarias al esquema de Subsidios Energéticos Focalizados. Estas medidas elevaron la cobertura total al 75 por ciento para el gas y al 66,6 por ciento para la electricidad en usuarios con subsidios sobre el bloque base.
Tendencia de la cobertura tarifaria
La proporción de costos cubiertos por tarifas mostró un incremento sostenido entre julio de 2025 y febrero de 2026, vinculado a la implementación del nuevo esquema de subsidios. Desde entonces se observa una tendencia decreciente, pese a que los subsidios a energía y transporte acumularon un aumento nominal del 44 por ciento hasta julio, con una variación real positiva del 10 por ciento.
Los subsidios a energía, que representaron el 76 por ciento del total acumulado, crecieron 69 por ciento en términos nominales y 30 por ciento en términos reales. Los destinados al transporte, en cambio, registraron una caída del 27 por ciento en términos reales hasta mediados de julio, sin nuevos devengamientos en ese mes. Esta dinámica plantea interrogantes sobre la sostenibilidad fiscal y el impacto futuro en las facturas de los hogares del AMBA.
