La Cámara de Diputados de Chile aprobó por 85 votos contra 59 la mayor parte de la reforma económica impulsada por el presidente José Antonio Kast. El proyecto reduce gradualmente el impuesto corporativo del 27% al 23% hacia 2029 y establece una cláusula de invariabilidad fiscal por 20 años para inversiones superiores a 350 millones de dólares.

La medida incluye exención temporal de IVA en viviendas y mecanismos para acelerar permisos ambientales. El gobierno destaca que esta rebaja busca recuperar competitividad frente al promedio de la OCDE, tras años de aumento de la carga tributaria desde 2014.
El contexto económico muestra un crecimiento del PIB de apenas 2,5% en 2025 y proyecciones del FMI revisadas a la baja hasta 1,8% para 2026. La oposición anunció un recurso ante el Tribunal Constitucional contra la cláusula de invariabilidad, aunque el proyecto ya cuenta con apoyo suficiente para avanzar.
La reforma representa un giro claro hacia políticas de atracción de capital, en un momento donde el desempleo alcanza 8,3% y el gobierno busca reducirlo al 6,5% al final del mandato.
