Concesiones mineras chinas crecen en Nicaragua tras sanciones

El Gobierno de Nicaragua concedió dos nuevas áreas mineras a cielo abierto a la empresa china Norther Mining Company S.A., elevando el total a 19 tras las sanciones estadounidenses al sector. La Dirección General de Minas certificó los lotes La Alforja y El Pijibaye, que suman más de 57 mil hectáreas en la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur. Esta decisión ocurre mientras las exportaciones de oro alcanzaron 2.009 millones de dólares en 2025, un incremento del 44,4 por ciento respecto al año anterior.

El peso territorial de las 19 concesiones

Entre 2021 y junio de 2026, Nicaragua entregó 84 lotes a 22 firmas chinas que ocupan 1.277.389 hectáreas, equivalentes al 10 por ciento del territorio nacional. Estos espacios incluyen zonas protegidas y territorios de pueblos indígenas y afrodescendientes, según datos de la Fundación del Río. La escala de la cesión supera cualquier precedente reciente y redefine el control sobre recursos estratégicos en la costa caribeña.

La Alforja abarca 48.238 hectáreas en Laguna de Perlas, El Rama y Kukra Hill, mientras El Pijibaye cubre 9.118 hectáreas en Nueva Guinea. Ambas fueron otorgadas a la misma compañía representada por el ciudadano chino Bao Jiang. El patrón muestra concentración en manos de pocas empresas y una aceleración después de las sanciones de abril de 2025 contra familiares de Ortega, un viceministro y siete firmas mineras.

Concesiones mineras chinas crecen en Nicaragua tras sanciones

Modificación jurídica como respuesta a Washington

El Ejecutivo sandinista alteró el marco legal para facilitar inversiones chinas y eludir las restricciones del Departamento del Tesoro. Estas reformas redujeron controles ambientales y simplificaron trámites de concesión, creando un entorno más favorable que el que existía antes de 2021. El resultado es un flujo continuo de autorizaciones que contrasta con la presión internacional sobre el oro nicaragüense.

Las exportaciones de oro en bruto alcanzaron 1.971 millones de dólares en 2025 y representaron el 22,7 por ciento del total exportado, con un volumen récord de 19,9 toneladas métricas. Este crecimiento se produce mientras las empresas sancionadas buscan nuevas rutas de comercialización a través de intermediarios chinos que operan sin las mismas limitaciones financieras.

Postura de las comunidades y la sociedad civil

Organizaciones como la Fundación del Río advierten que las concesiones invaden áreas protegidas y territorios ancestrales sin consulta previa. Los pueblos indígenas de la Costa Caribe Sur reportan pérdida de acceso a tierras de caza, pesca y cultivo, además de contaminación de fuentes de agua por operaciones de extracción a cielo abierto. Estas afectaciones generan tensiones locales que hasta ahora han sido contenidas por el control estatal.

Desde la perspectiva gubernamental, las concesiones representan ingresos necesarios para sostener la economía frente al aislamiento financiero impuesto por Estados Unidos. Las autoridades destacan que el sector minero genera empleo y divisas en regiones históricamente marginadas. Sin embargo, los datos de exportación no revelan cuánto de ese valor permanece en las comunidades locales ni cuántos empleos estables se crean realmente.

Dependencia económica y riesgos de soberanía

Una de las dinámicas más relevantes es la creciente dependencia de Nicaragua respecto a capitales chinos para mantener el flujo de exportaciones mineras. Esta relación reduce el margen de maniobra del país frente a eventuales cambios de política en Pekín y limita la capacidad de diversificar socios comerciales. El modelo actual prioriza volumen de extracción sobre valor agregado o desarrollo local.

El incremento del 44,4 por ciento en exportaciones mineras entre 2024 y 2025 demuestra que las sanciones no detuvieron el comercio, pero sí reorientaron los beneficiarios. Las firmas chinas operan con condiciones contractuales que incluyen periodos extensos y regalías reducidas, lo que podría traducirse en menores ingresos fiscales para el Estado a mediano plazo.

Escenarios futuros y presiones ambientales

Si la tendencia continúa, el porcentaje de territorio bajo control minero chino podría superar el 15 por ciento antes de 2030, intensificando conflictos por recursos hídricos y biodiversidad. La falta de estudios de impacto acumulado aumenta la probabilidad de daños irreversibles en la Costa Caribe Sur, donde los ecosistemas ya enfrentan presión por cambio climático y deforestación previa.

Organismos internacionales y gobiernos occidentales podrían ampliar sanciones secundarias si se confirma que el oro nicaragüense llega a mercados globales a través de cadenas chinas. Esta posibilidad añade incertidumbre a las proyecciones de ingresos y podría forzar nuevas adaptaciones jurídicas o alianzas regionales que compliquen aún más el panorama diplomático del país.

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