Contrastes demográficos entre Corea del Sur y México

El repunte registrado en Corea del Sur durante 2025, con 254500 nacimientos y una tasa de fertilidad que alcanzó 0.80, abre interrogantes sobre la capacidad de las políticas públicas para modificar trayectorias demográficas de largo plazo. Al mismo tiempo, la reducción sostenida en México, que llegó a 1672227 nacimientos y una tasa de 47.7 por mil mujeres en edad fértil, sugiere que la falta de intervenciones comparables puede acelerar procesos de envejecimiento poblacional ya en marcha.

Contrastes demográficos entre Corea del Sur y México

Los matrimonios en Corea del Sur crecieron 8.1 por ciento en 2025, tras el alza previa de 14.8 por ciento, y el 52.5 por ciento de la población manifestó opiniones positivas sobre la institución matrimonial. Este cambio de percepción coincide con medidas de apoyo a la parentalidad implementadas en años recientes y podría traducirse en mayor estabilidad para los hogares que deciden tener hijos. Sin embargo, persiste la duda sobre si estos incrementos se mantendrán una vez que las cohortes más jóvenes enfrenten costos de vivienda y educación que continúan elevados.

Presión sobre sistemas de pensiones y salud

En Corea del Sur el 21 por ciento de la población ya supera los 65 años y el fondo nacional de pensiones podría agotarse en 2065 si la tasa de fertilidad no supera el nivel de reemplazo. Un aumento sostenido de nacimientos reduciría la proporción de dependientes por trabajador activo y permitiría extender la solvencia del sistema. No obstante, cualquier reversión parcial de la tendencia podría generar expectativas excesivas entre los responsables de las finanzas públicas y retrasar reformas estructurales necesarias.

En México la proyección del INEGI de una tasa bruta de natalidad de 21.0 en 2025 y 20.8 en 2026 implica que el país llegará antes a la situación de tener más adultos mayores que niños menores de 12 años. Los sistemas de salud y pensiones enfrentarán entonces un aumento de demanda sin el colchón de una fuerza laboral en expansión. La ausencia de estrategias integrales de cuidado infantil y licencias parentales comparables a las surcoreanas eleva el riesgo de que la transición demográfica se produzca en condiciones de menor productividad por habitante.

Cambios en la composición de la fuerza laboral

El repunte de nacimientos en mujeres de 40 años o más en Corea del Sur, que creció 193 por ciento entre 1990 y 2023, indica que las políticas de conciliación están permitiendo postergar la maternidad sin renunciar a ella. Esta flexibilidad podría mantener niveles de participación femenina en el mercado laboral y reducir la brecha de género en empleos calificados. Aun así, la dependencia de incentivos económicos para lograr estos resultados deja abierta la posibilidad de que recortes presupuestarios futuros reviertan parte de los avances observados.

En México el aumento de nacimientos en madres de 10 a 17 años hasta 10.1 por ciento del total y la cifra de casi 8000 niñas de 10 a 14 años que dieron a luz en 2024 señalan que la caída general de la natalidad no ha eliminado patrones de fecundidad precoz en ciertos grupos. Estos nacimientos suelen asociarse con menor escolaridad de las madres y trayectorias laborales interrumpidas, lo que podría amplificar desigualdades regionales ya visibles entre Chiapas y la Ciudad de México.

Incertidumbres en las proyecciones oficiales

El gobierno surcoreano espera que la tasa de fertilidad supere 1 hijo por mujer hasta 2031. Si el repunte actual se consolida, el país podría evitar el escenario más pesimista de contracción poblacional acelerada. Sin embargo, experiencias previas en otros países asiáticos muestran que mejoras puntuales en la natalidad pueden estabilizarse por debajo del nivel de reemplazo sin alcanzar cambios estructurales profundos.

Para México, la continuidad de la tendencia descendente desde 2019 plantea interrogantes sobre el momento en que se alcanzará un piso. El repunte aislado de 2021 tras la pandemia no se repitió, y la proporción de madres que declararon no trabajar al momento del registro (58.3 por ciento) sugiere que las condiciones económicas siguen influyendo de manera significativa. Una recuperación similar a la surcoreana requeriría intervenciones que hasta ahora no han sido diseñadas con la misma escala ni continuidad.

Escenarios alternativos de envejecimiento poblacional

Si Corea del Sur logra mantener el impulso actual, la relación entre trabajadores y jubilados podría estabilizarse temporalmente y dar margen para ajustar la edad de retiro o reforzar la migración selectiva. El riesgo radica en que el envejecimiento ya avanzado limite la efectividad de estas medidas si la productividad por trabajador no crece al mismo ritmo.

En México, la combinación de menor natalidad y aumento de la esperanza de vida podría adelantar la presión fiscal sobre los sistemas de seguridad social en más de una década. La falta de datos actualizados sobre migración interna y patrones de fecundidad por nivel educativo complica la elaboración de escenarios precisos, lo que aumenta la probabilidad de que las decisiones de política se tomen con información incompleta.

Las trayectorias demográficas de ambos países ilustran que las políticas de natalidad producen resultados visibles solo después de varios años y que su interrupción puede revertir parte de los logros alcanzados. La comparación entre el caso surcoreano y el mexicano subraya la importancia de diseñar intervenciones que consideren simultáneamente factores económicos, culturales y de infraestructura de cuidado.

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