América Latina enfrenta una transformación demográfica que obliga a las empresas a replantear la gestión del talento mayor de 50 años. El estudio Pulso Economía Plateada, elaborado por Rankmi con más de 2.800 profesionales de Perú, Chile y México, identifica esta integración como un reto estratégico clave para la competitividad regional.

En Perú la realidad difiere del resto de la región: la brecha digital supera a los prejuicios por edad como principal barrera. El 71,4 % de los encuestados reconoce el valor del talento sénior, pero el 36,4 % señala la falta de habilidades tecnológicas como el mayor obstáculo, frente al 27,2 % que menciona discriminación etaria. Esta particularidad exige estrategias focalizadas en capacitación continua para cerrar la brecha sin sacrificar el conocimiento acumulado.
El informe subraya que reducir las diferencias tecnológicas e impulsar la colaboración intergeneracional resultará decisivo para formar equipos diversos y preparados ante la transformación digital. Las organizaciones que logren equilibrar experiencia y actualización tecnológica ganarán ventaja competitiva en un mercado laboral que ya reúne hasta cuatro generaciones simultáneas.
