Las empresas distribuidoras de electricidad en República Dominicana cerraron el primer trimestre de 2026 con un saldo operativo negativo que supera los 370 millones de dólares, según el Informe de Desempeño de las Empresas Eléctricas Estatales. El documento detalla cómo Edenorte, Edesur y Edeeste adquirieron 4479.6 GWh de energía entre enero y marzo, lo que representa una caída de 1.4 por ciento frente al mismo período del año anterior, mientras los costos de compra se incrementaron de forma sostenida.
Incremento de costos y caída de márgenes
El precio medio de adquisición de energía subió 5.7 por ciento hasta alcanzar 16.32 centavos de dólar por kilovatio hora. Este aumento se atribuye tanto a la evolución de los precios internacionales de combustibles como a la depreciación del peso dominicano frente al dólar. En contraste, la energía facturada descendió 0.9 por ciento hasta 2834.4 GWh y el precio medio de venta apenas creció 0.9 por ciento, reduciendo el margen entre costo de compra y precio de venta a solo 0.04 centavos de dólar por kilovatio hora.
La factura total por compras de energía llegó a 730.9 millones de dólares, un incremento de 4.2 por ciento, mientras los ingresos por ventas se situaron en 463.6 millones de dólares. Los cobros efectivos alcanzaron 458.1 millones de dólares, insuficientes para cubrir los costos crecientes y generando un déficit operativo de 370.7 millones de dólares que, tras inversiones y otros gastos, se elevó a 413.3 millones de dólares negativos.

Pérdidas técnicas y comerciales
El índice de pérdidas técnicas y comerciales de las tres distribuidoras se ubicó en 38.7 por ciento para el año móvil, lo que significa que casi cuatro de cada diez kilovatios comprados no se facturan. Este indicador empeoró 1.1 puntos porcentuales respecto al período anterior. El índice de cobranza mejoró levemente hasta 96.7 por ciento y el Índice de Recuperación de Ingresos se mantuvo en 59.3 por ciento, mientras la recuperación efectiva de energía descendió a 59.0 por ciento.
Dependencia de transferencias estatales
Para cubrir los desequilibrios acumulados, el Estado transfirió 446.7 millones de dólares a las distribuidoras durante los primeros tres meses del año. Esta cifra evidencia la persistente dependencia del sistema respecto a recursos fiscales y plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas en el mediano plazo.
Diferencias entre las empresas
Los resultados no son uniformes entre las tres compañías. Edeeste registró el índice de pérdidas más alto, con 56 por ciento, y un índice de recuperación de ingresos de solo 41 por ciento. Edenorte y Edesur mostraron indicadores algo más favorables, aunque sus niveles de pérdidas y déficits siguen por encima de los umbrales considerados sostenibles según el informe oficial.
Caída de inversiones y gastos operativos
Los gastos operativos de las tres empresas crecieron 2.3 por ciento hasta 107.4 millones de dólares. En cambio, las inversiones destinadas a modernizar infraestructura y reducir pérdidas cayeron 15.8 por ciento, limitando la capacidad de renovación del sistema de distribución.
Perspectivas del sector
El informe advierte que la brecha entre energía comprada y energía efectivamente cobrada seguirá presionando las cuentas públicas mientras no se adopten medidas para reducir pérdidas técnicas y comerciales, revisar la estructura tarifaria y combatir el hurto de energía. La falta de equilibrio financiero restringe la capacidad de inversión y posterga la solución estructural de un problema que afecta la calidad y la confiabilidad del suministro eléctrico en el país.
