El 52,7 % de las exportaciones brasileñas a EE.UU. quedan exentas

Río de Janeiro, 24 jul (EFE).- Más de la mitad de las ventas de Brasil al mercado estadounidense, exactamente el 52,7 %, permanecerán libres de los aranceles adicionales impuestos por la administración de Donald Trump, según datos oficiales difundidos este viernes por el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior. El cálculo surge tras el anuncio de dos rondas de gravámenes que Washington aplicó en los últimos días y que modifican el marco comercial entre ambos países.

Los nuevos aranceles adicionales del 12,5 % anunciados el jueves afectan directamente al 23,1 % de las exportaciones brasileñas, mientras que otro 24,2 % ya estaba sujeto a tarifas sectoriales previas. De esta forma, el 16,5 % del total quedará gravado con una tasa acumulada del 37,5 %, resultado de la superposición de los dos recargos recientes. Este segmento incluye máquinas y equipos, distintos tipos de madera, grasas y aceites, calzado, muebles y confecciones textiles.

El 52,7 % de las exportaciones brasileñas a EE.UU. quedan exentas

Distribución por tipo de arancel

Otro 4,7 % de las exportaciones, entre ellas minerales, productos de piedra y yeso, aceites esenciales, artículos de perfumería y pescados, quedará sujeto únicamente al nuevo arancel del 12,5 %. Un 1,9 % adicional, encabezado por el azúcar, recibirá solo el recargo del 25 % anunciado la semana anterior. El ministerio aclaró que estas sobretasas reemplazan el arancel temporal del 10 % que Estados Unidos aplicaba desde febrero a importaciones de diversos países.

Entre los productos que se mantienen al margen de los nuevos gravámenes figuran el café, la carne bovina, las aeronaves, el jugo de naranja, las frutas frescas, diversos productos químicos y la mayor parte de la celulosa. Esta lista refleja el peso de sectores tradicionales de la exportación brasileña que, por ahora, conservan acceso sin modificaciones arancelarias.

Contexto de las medidas y su aplicación

Washington justificó el arancel del 12,5 % alegando esfuerzos insuficientes para combatir el trabajo forzoso, mientras que el recargo del 25 % se presentó como sanción por supuestas prácticas comerciales desleales. Ambas decisiones se suman a un endurecimiento progresivo de la política comercial estadounidense que coincide con una desaceleración del intercambio bilateral.

Las exportaciones brasileñas a Estados Unidos alcanzaron un récord de 40.400 millones de dólares en 2024, pero descendieron a 37.700 millones en 2025 y mantuvieron la tendencia a la baja en 2026. En el primer semestre de este año las ventas sumaron 17.400 millones de dólares, un 13 % menos que en el mismo período del año anterior, debido principalmente a la reducción de los embarques de petróleo y de productos de hierro y acero.

Impacto sectorial y perspectivas comerciales

La combinación de aranceles genera efectos diferenciados según el sector. Las industrias de maquinaria, madera y calzado enfrentan el mayor incremento de costos, lo que podría afectar su competitividad frente a proveedores de otros países que no recibieron recargos similares. En cambio, los productos exentos, como el café y la carne, conservan una posición relativamente estable en el mercado estadounidense.

El ministerio brasileño señaló que las nuevas medidas sustituyen el arancel temporal anterior y que el gobierno continúa evaluando las repercusiones sobre las cadenas productivas nacionales. Hasta el momento no se han registrado reacciones oficiales de las cámaras empresariales, aunque se espera que los sectores afectados busquen alternativas de mercado o ajustes en sus cadenas de suministro.

El flujo comercial entre Brasil y Estados Unidos ha mostrado una contracción sostenida desde el máximo de 2024, influida tanto por factores internos como por la evolución de la demanda estadounidense de materias primas y productos manufacturados. Los datos del primer semestre de 2026 confirman que la reducción de envíos de petróleo y acero explica la mayor parte de la caída.

Las autoridades brasileñas mantendrán el seguimiento de las exportaciones durante los próximos meses para determinar si las exenciones actuales se preservan o si surgen nuevos ajustes en la política arancelaria de Washington. Por ahora, más de la mitad del valor exportado sigue libre de los recargos recientes, lo que representa un margen de estabilidad para una porción significativa del comercio bilateral.

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