Ismael “El Mayo” Zambada, de 76 años, enfrenta el cumplimiento de su cadena perpetua en un centro médico federal de Estados Unidos tras la recomendación del juez Brian M. Cogan. La medida busca atender padecimientos progresivos del exlíder del Cártel de Sinaloa, aunque el Buró Federal de Prisiones mantiene la decisión final sobre su destino.

La recomendación judicial no garantiza el traslado inmediato. El Buró evaluará seguridad, necesidades médicas y capacidad de instalaciones antes de asignar el penal. Zambada podría terminar en otro centro si las autoridades consideran que su perfil requiere mayor custodia, pese a la petición de priorizar atención especializada sin convertirla en beneficio por su declaración de culpabilidad.
Equilibrio entre salud y seguridad
El caso revela la tensión estructural del sistema penitenciario estadounidense: condenas duras contra líderes del narcotráfico chocan con la realidad del envejecimiento de los internos. La defensa había pedido evitar la prisión de máxima seguridad donde está “El Chapo”, y el juez aclaró que la prioridad médica no implica indulgencia. La orden de decomiso de 15 mil millones de dólares refuerza el peso simbólico de la sentencia, mientras el Buró decide si la infraestructura médica prevalece sobre protocolos de máxima seguridad.
