El rotombo: de taller limeño a industria de 12 mil millones

Un ingeniero suizo y un pedido urgente en 1950 dieron origen al rotombo, el horno giratorio que permitió cocinar hasta 60 pollos de forma uniforme. Diseñado por Franz Ulrich para el restaurante La Granja Azul en Santa Clara, el artefacto replicaba el movimiento planetario y elevó la capacidad productiva de un negocio familiar a escala industrial.

El rotombo: de taller limeño a industria de 12 mil millones

El invento se convirtió rápidamente en el estándar técnico del sector. Sus primeros trabajadores, como Heriberto Ruiz, perfeccionaron el diseño y crearon versiones ecológicas que reducen el tiempo de cocción a 40 minutos. Hoy H. Ruiz Hermanos exporta el 70 % de su producción a ocho países, mientras más de 14 000 pollerías peruanas operan con hornos derivados del modelo original.

Escala económica y empleo

La cadena del pollo a la brasa genera 460 000 empleos directos e indirectos y representa el 2 % del PBI nacional. Cada horno instalado multiplica la demanda de insumos agrícolas y sostiene exportaciones que replican el método peruano en el extranjero. El primer rotombo sigue funcionando en el local original de La Granja Azul, prueba tangible de una innovación que transformó un taller en motor económico nacional.

Artículos relacionados

Últimos artículos