Estancamiento productivo y auge del financiamiento

El Indicador Global de la Actividad Económica correspondiente a mayo confirmó una pérdida de ritmo en la producción mexicana. La contracción mensual de 0.3 por ciento, ajustada por estacionalidad, evidenció que los componentes estructurales del crecimiento enfrentan limitaciones persistentes. Aunque el avance anual alcanzó 2.0 por ciento, el desglose sectorial reveló contrastes claros entre la industria y los servicios.

Las actividades secundarias retrocedieron 0.8 por ciento en el mes y permanecieron estancadas en la comparación anual. La construcción registró una caída mensual de 3.7 por ciento y una disminución de 0.6 por ciento en términos anuales. La manufactura, por su parte, mantuvo un desempeño plano que refleja la ausencia de nuevos impulsos en la demanda externa y en la inversión de capital.

El sector terciario como amortiguador temporal

Frente a la debilidad industrial, las actividades terciarias avanzaron 0.2 por ciento mensual y 2.6 por ciento anual. Este comportamiento confirma que el consumo interno sigue sosteniendo el agregado de la economía, aunque su capacidad para compensar indefinidamente la falta de dinamismo en la inversión fija es limitada. La dependencia prolongada del gasto de los hogares puede generar desequilibrios si no se complementa con mayor formación de capital productivo.

La banca comercial mantiene el flujo de recursos

En este contexto, el crédito bancario ha seguido canalizando recursos hacia empresas y hogares. El informe de Grupo Financiero Banorte al segundo trimestre de 2026 mostró un incremento anual de 8 por ciento en la cartera de crédito vigente, que alcanzó 1.27 billones de pesos. La cartera de consumo creció 10 por ciento, impulsada por financiamiento automotriz, nómina y tarjetas de crédito. En el segmento productivo, la cartera comercial avanzó 8 por ciento y los créditos a pequeñas y medianas empresas aumentaron 7 por ciento. La cartera corporativa registró un avance de 2 por ciento, mientras el índice de morosidad se mantuvo en 1.5 por ciento.

Estos datos indican que las empresas continúan demandando capital para operar y expandirse, aun en un entorno macroeconómico complejo. Sin embargo, el financiamiento bancario por sí solo no alcanza a cubrir las necesidades de proyectos de mayor escala y horizonte de largo plazo.

El mercado bursátil amplía las opciones de fondeo

El Grupo Bolsa Mexicana de Valores reportó más de 355 mil millones de pesos en financiamiento acumulado durante el primer semestre de 2026. El valor operado promedio diario en el mercado accionario alcanzó 21 mil 486 millones de pesos en el segundo trimestre, 20 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior. En el MexDer, el Futuro del Dólar incrementó su volumen promedio diario en 14 por ciento.

Entre las operaciones destacadas se encuentran la llegada de Fibra Parklife al segmento de vivienda en renta, la emisión de deuda privada de Banco Sabadell, la colocación de 250 millones de pesos de Credijal a través del programa institucional De Cero a Bolsa, y la oferta pública subsecuente de FEXI21 para financiar infraestructura. Estas colocaciones demuestran que el mercado de valores comienza a incorporar nuevos participantes y vehículos que pueden conectar el ahorro con proyectos productivos de mayor dimensión.

Gruma ilustra la combinación de disciplina financiera y diversificación

El caso de Gruma ofrece un ejemplo de cómo la gestión financiera y la expansión internacional permiten mantener márgenes en un entorno de crecimiento moderado. En el segundo trimestre de 2026, las ventas netas globales aumentaron 3 por ciento hasta 1 mil 649.9 millones de dólares, con un EBITDA de 276.5 millones de dólares y un margen de 16.8 por ciento. El 71 por ciento de las ventas y el 79 por ciento del EBITDA provinieron de operaciones fuera de México. Las subsidiarias en Europa y Asia mostraron avances notables, mientras la línea Better For You sostuvo la rentabilidad en Estados Unidos. La empresa destinó 64 millones de dólares a inversiones de capital y mantuvo una razón Deuda Neta/EBITDA de 1.5 veces.

Condiciones para recuperar el crecimiento sostenido

El estancamiento registrado por el IGAE en mayo señala que el consumo interno no puede sustituir de manera permanente la ausencia de mayor inversión fija. La combinación de crédito bancario sólido y mayor acceso al mercado de valores representa una condición necesaria para reactivar la formación de capital, modernizar infraestructura y ampliar la capacidad productiva. Las cifras del segundo trimestre muestran que tanto la banca como la bolsa están respondiendo a esa necesidad, aunque el ritmo de la recuperación dependerá de que estos flujos se mantengan consistentes y lleguen a un espectro más amplio de empresas.

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