En la apertura del 20 de julio el euro se sitúa en 3,88 soles peruanos, un incremento del 0,21% respecto al cierre anterior. La variación semanal alcanza el 0,23%, mientras la caída interanual del 4,85% evidencia una tendencia sostenida de depreciación frente al sol.

Este comportamiento refleja una estabilidad momentánea que no altera el panorama de debilidad estructural. En paralelo, el gasto legislativo duplicado y los controles sobre insumos químicos subrayan presiones fiscales y regulatorias que podrían amplificar la volatilidad cambiaria en los próximos meses.
