El euro cerró el 27 de julio a 3.629,69 pesos colombianos, con una caída del 1,05% frente al cierre previo de 3.668,27 pesos. En la semana acumuló un avance del 1,15%, aunque en el año registra una contracción del 20,34%. La volatilidad actual del par alcanza el 26,24%, muy por encima del 19,39% de referencia, lo que evidencia inestabilidad en el mercado cambiario local.

Bancolombia proyecta que el dólar promediará 3.878 pesos durante 2026, apoyado en la debilidad global de la divisa estadounidense, el flujo constante de remesas y la brecha de tasas de interés entre la Reserva Federal y el Banco de la República. Esa diferencia sostiene estrategias de carry trade que continúan favoreciendo al peso. El comportamiento de 2025, cuando la moneda colombiana se apreció 14% frente al dólar, refuerza la base de estas estimaciones.
El informe advierte, sin embargo, que la incertidumbre fiscal tras la rebaja de calificación soberana y el ciclo electoral podrían generar presiones alcistas sobre la tasa de cambio. La fortaleza del peso se mantiene condicionada a factores externos e internos que el mercado seguirá evaluando en los próximos meses.
