Alicante, Málaga y Baleares concentran los mayores porcentajes de compraventas por extranjeros en el litoral español, con cifras del 44,65 %, 34,30 % y 28,89 % respectivamente, según datos recientes del Colegio de Registradores procesados por Pisos.com. Estas tres zonas superan ampliamente la media nacional y evidencian una concentración geográfica muy marcada del capital foráneo. En el extremo opuesto, provincias del norte como Lugo, La Coruña y Pontevedra apenas alcanzan el 3,36 % como máximo, aunque algunas de ellas han registrado crecimientos relativos superiores al 300 % en cinco años.
El informe también revela que la Costa del Sol ha experimentado un encarecimiento del 73,14 % en solo cinco años, seguida por Baleares con un 65,04 % y la Costa Blanca con un 46,60 %. Esta correlación entre entrada de compradores extranjeros y subida de precios se mantiene especialmente fuerte en el arco mediterráneo, aunque el capital foráneo comienza a desplazarse hacia litorales antes marginales.

El desplazamiento geográfico del capital foráneo
Uno de los hallazgos más relevantes es la expansión hacia provincias atlánticas y cantábricas. En Pontevedra el porcentaje de compraventas extranjeras pasó del 0,71 % al 3,36 % en cinco años, un incremento del 373 %. Asturias, Lugo, La Coruña y Cantabria muestran trayectorias similares. Este movimiento indica que los compradores internacionales ya no se limitan a los destinos clásicos de sol y playa, sino que exploran zonas con menor saturación y precios todavía más accesibles.
La única excepción es Santa Cruz de Tenerife, donde el peso extranjero descendió ligeramente del 26,79 % al 26,05 %. Esta reducción, aunque pequeña, rompe la tendencia general y plantea preguntas sobre factores locales que podrían estar frenando la demanda internacional en las islas Canarias.
Impacto en el acceso a la vivienda para residentes locales
El aumento sostenido de precios en las zonas más demandadas por extranjeros reduce la capacidad de compra de las familias residentes. En Baleares y Málaga, donde los incrementos superan el 65 %, los salarios locales no han crecido al mismo ritmo, lo que genera un efecto de exclusión progresiva. Los jóvenes y los trabajadores del sector servicios, que dependen de empleos estacionales, son los más afectados por esta dinámica.
Al mismo tiempo, el interés extranjero ha reactivado la rehabilitación de viviendas en zonas secundarias de Pontevedra y Asturias. Promotores locales reportan que la llegada de compradores internacionales ha permitido recuperar proyectos que llevaban años paralizados, generando empleo en construcción y mantenimiento.
Perspectivas de promotores, ayuntamientos y residentes
Los promotores inmobiliarios ven en la diversificación geográfica una oportunidad para reducir la dependencia de los mercados saturados. Sin embargo, los ayuntamientos de municipios pequeños expresan preocupación por la presión sobre servicios básicos y la posible pérdida de identidad cultural cuando las segundas residencias extranjeras superan cierto umbral.
Los residentes locales, por su parte, valoran la mejora de infraestructuras que a veces acompaña a la inversión extranjera, pero critican el encarecimiento del alquiler turístico y la dificultad para encontrar vivienda habitual a precios razonables. Esta tensión se manifiesta con mayor intensidad en Baleares, donde el debate sobre limitaciones a la compra por no residentes ha cobrado fuerza en los últimos años.
Variables que podrían modificar la tendencia actual
El endurecimiento de las condiciones de financiación en varios países de origen de los compradores, especialmente en Reino Unido y Alemania, podría moderar la demanda en los próximos dos años. Al mismo tiempo, la mejora de las conexiones ferroviarias de alta velocidad hacia el norte de España podría acelerar el interés por la costa cantábrica, consolidando el desplazamiento ya observado.
Otro factor relevante es la posible introducción de impuestos o restricciones específicas a la compra por extranjeros en comunidades autónomas con alta presión habitacional. Baleares ya ha explorado medidas en este sentido y otras regiones podrían seguir el mismo camino si el precio medio sigue creciendo por encima del 10 % anual.
Riesgos de concentración y escenarios de corrección
La fuerte dependencia de un número reducido de nacionalidades compradoras representa un riesgo estructural. Cualquier crisis económica o cambio regulatorio en esos países de origen puede provocar una retirada rápida del capital, dejando stock de viviendas sin comprador en zonas que han basado su crecimiento en este flujo.
Además, el encarecimiento acelerado en la Costa del Sol y Baleares podría generar una burbuja localizada si los compradores locales no logran incorporarse al mercado. Los datos históricos muestran que las zonas con mayor porcentaje de compradores extranjeros han experimentado correcciones más profundas cuando se produce una desaceleración global.
El mercado costero español atraviesa por tanto una fase de reconfiguración geográfica y de precios que exige seguimiento detallado por parte de reguladores y actores locales para evitar desequilibrios prolongados.
