El proyecto para abastecer de agua potable a Cerro Muriano y las urbanizaciones de la Sierra de Córdoba lleva más de tres años en fase de tramitación. Un error técnico cometido al publicar la licitación en la plataforma equivocada ha obligado a la Junta de Andalucía a anular el contrato y reiniciar todo el proceso. El expediente, valorado en más de 15 millones de euros, forma parte de un paquete mayor de 53 expedientes y 105 contratos que ahora deben volver a licitarse porque nunca llegaron a publicarse en el Diario Oficial de la Unión Europea.
El origen del problema se remonta a febrero de 2024. El personal responsable de las licitaciones europeas utilizó por error el entorno de pruebas EU Tender Preview en lugar de la plataforma real EU Tender. Los anuncios parecían correctos internamente, pero nunca se difundieron oficialmente. La detección llegó casi dos años después, el 13 de febrero de 2026. Para entonces, varios contratos ya estaban en marcha o adjudicados, y el Gobierno andaluz optó por el desistimiento masivo para evitar riesgos jurídicos.

El caso de Córdoba no es aislado. También se ha cancelado la depuradora de Almodóvar del Río, presupuestada en 12,4 millones de euros, y los expedientes de expropiación ligados al abastecimiento de Cerro Muriano. Aunque el desistimiento no cancela las obras de forma definitiva, obliga a reiniciar plazos que, en el mejor escenario, añadirán entre 18 y 24 meses adicionales al calendario original.
La cadena de fallos que expuso la fragilidad administrativa
El uso continuado de una plataforma de pruebas durante dos años revela una ausencia de controles cruzados básicos. En licitaciones europeas de alto valor, la publicación en el DOUE no es un trámite formal: determina la validez jurídica del procedimiento. Cuando ese paso falla, todo el expediente queda viciado, independientemente del trabajo técnico realizado después. La Junta ha optado por la vía más conservadora, pero el precedente genera inquietud sobre cuántos otros contratos autonómicos podrían contener defectos similares aún no detectados.
Veinte años de alertas sin respuesta efectiva
Los primeros informes que advertían de la escasez de agua en Cerro Muriano datan de principios de siglo. El proyecto actual pretendía resolver un problema estructural que afecta tanto a las 5.000 personas residentes como a las instalaciones del parque periurbano de Los Villares. El retraso adicional provocado por el error administrativo prolonga una situación que ya se consideraba crítica. Los vecinos han visto cómo los plazos se alargaban sin que el agua llegara, mientras los informes técnicos se acumulaban en los cajones de distintas administraciones.
Perspectivas enfrentadas ante el nuevo calendario
Desde la Junta se insiste en que el desistimiento preserva la legalidad y permite volver a licitar con garantías. Los contratistas, en cambio, señalan que el tiempo invertido en estudios, proyectos y ofertas queda parcialmente perdido y que los costes de actualización de precios pueden encarecer las nuevas propuestas. Los ayuntamientos afectados temen que la demora complique la planificación urbanística de la zona, ya que cualquier ampliación de viviendas o equipamientos depende de la disponibilidad real de agua. Los residentes, por su parte, expresan fatiga ante promesas repetidas que nunca se materializan.
El coste oculto de la ineficiencia repetida
Cada reinicio de licitación implica nuevo gasto en publicidad, asesoría jurídica y actualización de proyectos. En un contexto de sequía estructural, estos retrasos no son neutros. El agua que no llega hoy obliga a soluciones provisionales más caras, como camiones cisterna o restricciones de uso, que recaen sobre los presupuestos municipales y, en última instancia, sobre los contribuyentes. El error de publicación, aparentemente menor, se traduce en un sobrecoste difuso pero real que nadie ha cuantificado todavía con precisión.
Riesgos de una nueva licitación en un mercado tensionado
El sector de la obra pública hidráulica atraviesa un momento de alta demanda y escasez de mano de obra especializada. Reiniciar el proceso en 2026 puede significar que las empresas presenten ofertas más elevadas para cubrir la inflación de materiales y el riesgo de nuevos retrasos administrativos. Existe además el peligro de que la falta de competencia derive en adjudicaciones con menos margen de negociación para la administración. Si el ciclo se repite, la credibilidad de los plazos oficiales se erosiona aún más entre los operadores del sector.
Escenarios probables a medio plazo
El escenario más optimista contempla que la nueva licitación se publique correctamente en el DOUE durante el primer semestre de 2027 y que las obras comiencen en 2028. Un escenario intermedio contempla recursos o impugnaciones que extiendan los plazos hasta 2029. El escenario más pesimista contempla que el error detectado obligue a revisar otros procedimientos autonómicos y genere un parón temporal más amplio en la inversión hidráulica andaluza. Ninguno de estos caminos resuelve el déficit de agua acumulado durante dos décadas.
La experiencia de Córdoba ilustra cómo un fallo operativo en la fase de publicidad puede condicionar durante años la capacidad de respuesta de una región ante problemas estructurales como el abastecimiento de agua. La Junta ha actuado con rapidez una vez detectado el problema, pero la pregunta que permanece abierta es si los mecanismos de control interno han mejorado lo suficiente para evitar que episodios similares se repitan en el futuro inmediato.
