El Instituto de Finanzas Internacionales alertó que la incertidumbre sobre el T-MEC, combinada con el freno a la inversión privada y las políticas fiscal y monetaria restrictivas, resta 0.5 puntos porcentuales al crecimiento anual de México. Esta dinámica eleva el riesgo de que la economía quede atrapada en un patrón de bajo rendimiento similar al registrado antes de la pandemia.

El organismo proyecta expansiones de apenas 0.9% en 2026 y 1.1% en 2027, cifras inferiores al promedio histórico de 1.6%. Sin mejoras en el marco regulatorio energético, una reducción creíble de la criminalidad organizada y mayor certidumbre institucional, México perderá la oportunidad de capitalizar la reconfiguración de cadenas de suministro globales. La inversión extranjera directa se mantendrá moderada, entre 2% y 2.5% del PIB, insuficiente frente a las remesas y por debajo de pares regionales.
La reforma judicial y los cambios propuestos al sistema electoral han erosionado aún más los controles institucionales, afectando la confianza del mercado. Estos factores, junto con la fragilidad fiscal y las deficiencias en seguridad, limitan la flexibilidad de la política monetaria y aumentan la vulnerabilidad ante choques externos. Aunque el Plan México ha recibido buena recepción inicial, persisten dudas sobre su ejecución y el rol efectivo del sector privado.
