El Ministerio para la Transición Ecológica destina cerca de 280 millones de euros a diez actuaciones que permitirán tratar hasta 26 millones de litros diarios de aguas residuales en el entorno de Doñana. La cifra equivale al volumen generado por más de 150.000 habitantes y alcanza su máximo durante el verano, cuando la presión demográfica y productiva crece.
La medida responde a un doble objetivo: evitar vertidos que pongan en riesgo la calidad del agua superficial y dotar de infraestructuras básicas a municipios en expansión como Isla Mayor, Gerena y Burguillos, donde hasta ahora no existía tratamiento adecuado. La nueva EDAR de Isla Mayor entrará en servicio a finales de año y formará parte del Marco de Actuaciones para Doñana.

El proyecto cuenta con financiación europea FEDER y se ejecuta mediante convenio con Aljarafesa. Su alcance va más allá del control de vertidos: refuerza la gobernanza del recurso hídrico en una zona donde el aumento de población y actividad agrícola exige soluciones integradas. Las depuradoras funcionarán a pleno rendimiento en los meses de mayor demanda, reduciendo la carga contaminante que llega a la red hidrográfica.
La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir destaca que estas obras se complementan con líneas de restauración hídrica y mejora del conocimiento ya activas. El resultado esperado es una protección ambiental más sólida del espacio natural, sin limitar el desarrollo ordenado de los municipios colindantes.
