El presidente de LaLiga, Javier Tebas, ha reiterado su crítica frontal contra la FIFA y su máximo dirigente, Gianni Infantino, a quien considera responsable de un modelo de gestión que perjudica el desarrollo sostenible del fútbol mundial. Durante una entrevista concedida a La Gazzetta dello Sport, Tebas afirmó que la organización internacional destruye la industria del deporte rey y que la etapa de Infantino debería concluir, aunque reconoció que el apoyo de las federaciones nacionales impide cualquier cambio inmediato.
Las palabras de Tebas llegan en un momento en que la FIFA mantiene el control absoluto sobre el calendario internacional y las decisiones comerciales vinculadas a los grandes torneos. El dirigente español insistió en que el sistema actual carece de mecanismos de control efectivo y que las federaciones actúan como cómplices pasivos al no cuestionar las medidas impuestas.
Críticas a las pausas durante el Mundial
Tebas centró parte de sus declaraciones en la gestión del reciente Mundial, donde la FIFA introdujo interrupciones de 27 minutos que, según el presidente de LaLiga, respondían exclusivamente a intereses publicitarios y no a necesidades deportivas o climáticas. Señaló que las pausas para hidratación carecían de justificación real en estadios con aire acondicionado, como los de Dallas, Los Ángeles o Atlanta, donde las condiciones ambientales no requerían tales medidas.

El dirigente comparó esta práctica con las normas aplicadas en LaLiga, donde las interrupciones solo se activan cuando las temperaturas alcanzan niveles que realmente afectan a los jugadores. Para Tebas, la decisión de la FIFA evidencia un patrón de actuación unilateral que ignora las opiniones de ligas y clubes.
El monopolio reforzado por la justicia
Respecto a la sentencia judicial sobre el proyecto de Superliga, Tebas consideró que el fallo ha consolidado el monopolio de FIFA y UEFA. Sin embargo, matizó que ese poder debería ejercerse con transparencia y mediante decisiones consensuadas con todos los actores del fútbol, en lugar de imponer medidas que benefician únicamente a la institución. El presidente de LaLiga advirtió que el actual marco regulatorio carece de contrapesos y que las federaciones nacionales prefieren mantener el statu quo antes que enfrentarse a sanciones.
Tebas también elogió el modelo español de gestión, basado en la formación de jugadores en canteras y en un equilibrio económico que ha permitido el éxito de la selección nacional. Atribuyó los logros de España al trabajo coordinado entre clubes, LaLiga y la Real Federación Española de Fútbol, un enfoque que contrasta con el centralismo de la FIFA.
Reacciones y contexto del sector
Las declaraciones de Tebas se inscriben en un debate más amplio sobre el futuro del fútbol profesional. Varias ligas europeas han expresado reservas similares respecto al calendario sobrecargado y a las decisiones comerciales de la FIFA, aunque pocas han adoptado una postura tan explícita como la de LaLiga. Infantino, por su parte, cuenta con el respaldo de la mayoría de las federaciones, lo que reduce las posibilidades de una candidatura alternativa en los próximos comicios.
Analistas del sector señalan que la tensión entre ligas nacionales y organismos internacionales refleja un choque de modelos: uno centrado en la sostenibilidad económica y otro orientado al crecimiento de ingresos a través de torneos globales. Tebas defendió que cualquier reforma debe partir del consenso y no de imposiciones unilaterales que ignoran las realidades de los clubes y las competiciones domésticas.
El presidente de LaLiga concluyó que el sistema actual perpetúa una estructura enferma desde su origen y que solo un cambio estructural permitiría al fútbol recuperar el equilibrio entre intereses comerciales y deportivos. Mientras tanto, las decisiones siguen tomándose en Zúrich sin consultar a los principales protagonistas de la industria.
