Kutxabank cerró el primer semestre de 2026 con un beneficio neto de 405,5 millones de euros, un 22% más que un año antes. El avance se explica por el crecimiento sostenido del volumen de negocio y por la compensación que ofrecieron los ingresos de servicios y seguros ante la caída del margen de intereses.

El crédito creció un 8,4% y los recursos de clientes un 10,6%, impulsando el volumen total hasta 155.395 millones. Aunque el margen de intereses bajó un 5,4%, los ingresos por servicios y seguros subieron un 8,7%, lo que permitió mantener los ingresos principales del negocio bancario casi estables.
La entidad reforzó su posición en financiación sostenible, con 2.258 millones formalizados, y mantuvo una ratio de morosidad del 0,99%, muy por debajo de la media sectorial. El CET1 phased in alcanzó el 21,3% y el ROTE el 12,4%. Estos resultados reflejan una gestión prudente que combina expansión comercial, digitalización y control de riesgos en un entorno de tipos a la baja.
