Los áridos y el cemento constituyen los materiales básicos de cualquier obra de edificación o infraestructura. Arena, grava y zahorra se transforman en morteros, hormigón, mezclas bituminosas y adoquines que después se emplean en calles, viviendas y equipamientos. Córdoba atraviesa una fase de crecimiento urbano con varios barrios nuevos en desarrollo y la futura Base Logística del Ejército de Tierra como proyecto de gran escala que requerirá volúmenes importantes de estos recursos.
El sector de la construcción cordobesa no detecta, por ahora, una carencia absoluta de suministro. Sin embargo, la patronal Construcor advierte de tensiones que ya afectan plazos y costes. La demanda ha aumentado de forma notable desde los efectos de la DANA en Valencia, aunque el incremento ya era perceptible antes de aquel episodio.
Presión sobre las canteras y trámites ambientales
Construcor señala que el número de canteras activas resulta insuficiente para absorber el volumen actual de pedidos. La apertura de nuevas explotaciones exige permisos ambientales largos y costosos, lo que ralentiza cualquier respuesta a picos de demanda. Esta situación genera dificultades puntuales de abastecimiento y, en momentos concretos, incrementos de precio.
Los responsables de la patronal precisan que la subida de tarifas se debe más a la propia dinámica del mercado que a los imprevistos naturales. El encarecimiento aparece cuando la oferta disponible no cubre de inmediato las necesidades de las obras en curso.
Recurso geológico disponible pero de acceso limitado
El catedrático José Ramón Jiménez, director de la Escuela Politécnica Superior de Belmez, confirma que existe suficiente recurso geológico en la provincia. Distingue entre los áridos de las terrazas del Guadalquivir, de alta calidad pero protegidos por razones ambientales, y los áridos de machaqueo procedentes de canteras, que requieren voladuras y procesos de trituración.
Jiménez subraya que el objetivo debe ser reducir el coste final del transporte para evitar que el precio de la vivienda siga aumentando. Autorizar más explotaciones cercanas a los puntos de consumo contribuiría a ese fin.

Costes ambientales y logísticos del transporte
El transporte de áridos por carretera resulta caro y complejo. España exporta volúmenes significativos a Sudamérica porque resulta más sencillo enviarlos por puerto que circular con camiones pesados por determinadas vías nacionales. Esta paradoja ilustra cómo la falta de explotaciones locales puede acabar generando mayores emisiones y gastos que la propia extracción controlada.
El catedrático recuerda que el material será necesario de cualquier forma. Si no se obtiene a kilómetro cero, habrá que importarlo, elevando tanto el coste económico como el impacto ambiental del desplazamiento.
Alternativas de reciclaje y sus límites
El grupo de investigación dirigido por Jiménez trabaja en áridos reciclados procedentes de residuos de construcción y demolición. Estos materiales pueden sustituir alrededor del siete por ciento de la producción total de áridos vírgenes. Aunque la cifra parece modesta, representa una contribución relevante cuando se combina con una gestión más eficiente de las canteras existentes.
La combinación de mayor agilidad en los permisos, impulso al reciclaje y planificación territorial que priorice el abastecimiento local constituye, según los expertos consultados, la vía más realista para estabilizar el suministro sin comprometer los objetivos ambientales.
