La pobreza monetaria en República Dominicana descendió a 13,75 % en el segundo trimestre de 2026, 2,9 puntos porcentuales menos que un año antes, según datos presentados por el viceministro de Hacienda, Alexis Cruz, junto al presidente Luis Abinader. En el acumulado del primer semestre, el indicador se situó en 14,58 %, frente al 17,35 % registrado en igual período de 2025.

Ingresos más altos, con una señal de fragilidad
El Gobierno atribuye la mejora a aumentos del salario mínimo por encima de la inflación, mayor ocupación y expansión de los programas sociales, especialmente los apoyos alimentarios escolares y familiares. La evolución prolonga una recuperación iniciada tras el salto de la pobreza hasta cerca de 30 % durante la pandemia de 2020, desde niveles próximos a 26 % en 2019.
Un dato relevante es el avance del ingreso en el quintil más pobre: el sector informal creció más que el formal, con alzas regionales de entre 9,9 % y 14,4 %. Esto mejora la disponibilidad inmediata de recursos en hogares vulnerables, pero también revela que parte de la reducción depende de empleos sin la protección y estabilidad asociadas a la formalidad. La sostenibilidad del avance exigirá convertir ese aumento de ingresos en empleo más protegido.
La inflación sigue siendo el principal condicionante. Acumuló 5,13 % en lo que va de 2026, por encima del rango meta, aunque Hacienda proyecta un cierre cercano a 4,75 %. Si los precios continúan moderándose y los salarios reales conservan su impulso, la baja de la pobreza podrá consolidarse; si el costo de alimentos vuelve a acelerarse, los hogares de menores ingresos serían los primeros en perder poder adquisitivo.
