La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que México prevé reanudar de forma gradual las exportaciones de ganado en pie hacia Estados Unidos a partir de la segunda o tercera semana de agosto. La medida surge tras más de un año de suspensión ordenada por las autoridades estadounidenses para contener la propagación del gusano barrenador del Nuevo Mundo. La decisión se basa en una serie de acciones técnicas conjuntas que ambos gobiernos han ejecutado para demostrar que el riesgo de dispersión de la plaga se encuentra bajo control.
Sheinbaum destacó que la reapertura se sustenta en una colaboración técnica estrecha entre las secretarías de Agricultura de ambos países. Esta cooperación permitió diseñar protocolos de vigilancia y control que incluyen la liberación de moscas estériles y la instalación de trampas artesanales en las zonas de mayor riesgo. El anuncio se produjo durante la conferencia matutina del 27 de julio, cuando la mandataria leyó una carta enviada por la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, en la que se confirma la autorización para el reinicio del comercio.
Medidas técnicas aplicadas en territorio mexicano
El Gobierno federal ha invertido más de un año en el desarrollo de herramientas específicas para erradicar o contener la plaga. Entre las acciones más relevantes se encuentra la apertura de una planta en Chiapas destinada a la producción masiva de moscas estériles mediante la técnica del insecto estéril. Esta estrategia, aplicada con éxito en otros países, reduce la reproducción de la mosca al liberar ejemplares que no generan descendencia viable. Paralelamente, se han desplegado trampas artesanales en estados productores para monitorear la presencia del insecto y actuar de inmediato ante cualquier brote.
Estas intervenciones se coordinaron directamente con el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal de Estados Unidos. La combinación de vigilancia epidemiológica, control biológico y verificación en campo permitió que las autoridades estadounidenses consideraran viable la reapertura de los puertos fronterizos. El proceso no implica la eliminación total de la plaga en todo el territorio nacional, sino la demostración de que las zonas de exportación cumplen con los estándares sanitarios exigidos por el país vecino.

Calendario de reapertura y estados prioritarios
La frontera se abrirá de manera escalonada. El primer puerto autorizado será Douglas, Arizona, que comenzará a recibir ganado mexicano en aproximadamente 30 días. Posteriormente se habilitarán dos puntos adicionales en Nuevo México. En el lado mexicano, las primeras exportaciones partirán del estado de Sonora, seguido por Chihuahua. Ambos estados comparten frontera con Estados Unidos y cuentan con sistemas de vigilancia más consolidados, lo que facilita la certificación sanitaria de los animales.
Sheinbaum precisó que todavía deben completarse una serie de verificaciones conjuntas antes de que el flujo comercial se restablezca por completo. Estas acciones incluyen inspecciones finales en los corrales de engorda, revisión de los certificados de origen y la confirmación de que los protocolos de desinfección de vehículos se aplican de manera uniforme. El objetivo es evitar que cualquier eventualidad sanitaria interrumpa nuevamente el comercio.
Impacto económico en el sector ganadero
La suspensión de las exportaciones afectó principalmente a los productores de los estados fronterizos, que dependen del mercado estadounidense para colocar una porción significativa de su producción. La reanudación gradual permitirá recuperar ingresos que, según estimaciones del sector, representan varios cientos de millones de dólares anuales. Sin embargo, los analistas advierten que el restablecimiento total del volumen anterior tomará varios meses, ya que los compradores estadounidenses exigirán garantías adicionales durante las primeras semanas.
Por otro lado, la apertura paulatina reduce el riesgo de una nueva interrupción si se detecta algún brote aislado. Esta estrategia ofrece mayor previsibilidad a los ganaderos mexicanos, quienes podrán planificar sus ciclos de producción con mayor certeza. Al mismo tiempo, las autoridades mexicanas mantendrán los programas de control en el resto del país para evitar que la plaga avance hacia zonas no afectadas.
Contexto sanitario y avance de la plaga
El gusano barrenador del Nuevo Mundo se desplazó hacia el norte a través de Centroamérica y fue detectado en junio en explotaciones de Texas y Nuevo México. La mosca que transmite la larva afecta principalmente al ganado, aunque también puede infestar a otros mamíferos. La prohibición de importaciones se impuso hace más de un año con el fin de proteger el hato estadounidense, que representa un mercado de alto valor para los productores mexicanos.
La experiencia previa de México en el control de esta plaga, combinada con el uso de tecnología de insectos estériles, resultó determinante para convencer a las autoridades de Estados Unidos de que el riesgo puede gestionarse de forma efectiva. El caso ilustra cómo la cooperación técnica entre países vecinos puede resolver disputas comerciales derivadas de problemas sanitarios sin recurrir a medidas proteccionistas prolongadas.
La reanudación de las exportaciones representa un paso importante para la integración económica regional, siempre que se mantengan los estándares de vigilancia que permitieron levantar la prohibición. Los productores de Sonora y Chihuahua serán los primeros en beneficiarse, mientras que el resto del sector ganadero nacional observará el desarrollo del proceso para evaluar su propia capacidad de exportación en los próximos meses.
