El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, describió su encuentro con Donald Trump en la Casa Blanca como una de las mejores conversaciones mantenidas con el presidente estadounidense. Ambos líderes coincidieron en la prioridad de impedir que Irán desarrolle armas nucleares, un objetivo que Netanyahu presentó como compartido y respaldado por una coordinación estrecha.

La reunión, celebrada el 28 de julio, se centró en la guerra con Irán y en los avances diplomáticos relacionados con Líbano y los Acuerdos de Abraham. Aunque horas antes Trump había expresado molestia por la filtración pública de temas que Netanyahu pretendía abordar, el mensaje posterior de ambas partes enfatizó alineación estratégica sin anuncios de nuevos acuerdos concretos.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca calificó el encuentro como positivo y productivo, en contraste con la tensión previa sobre el manejo público del dossier iraní. Netanyahu destacó el apoyo mutuo y el entendimiento compartido, mientras que Trump mantiene abierta la posibilidad de retomar acciones militares si fracasan las vías negociadas.
