El gobierno de Nuevo León anunció que el tráfico de mercancías de importación y exportación será redirigido a la Aduana Colombia-Laredo tras el cierre temporal del Puente Internacional III Comercio Mundial en Nuevo Laredo. La decisión responde directamente al aumento del nivel del Río Bravo, que ha vuelto intransitable la estructura fronteriza. Las autoridades estatales confirmaron que la medida se adoptó tras una reunión coordinada con la Agencia Nacional de Aduanas de México, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, la ciudad de Laredo y el gobierno de Texas.
El secretario de Desarrollo Regional y Agropecuario, Marco González Valdez, quien también dirige de manera honoraria la Corporación para el Desarrollo de la Zona Fronteriza de Nuevo León, participó en las negociaciones. Durante el encuentro se estableció que el puerto administrado por Codefront absorberá el flujo de carga mientras persista la contingencia. La recomendación oficial consiste en que exportadores e importadores modifiquen el pago de sus pedimentos del código 240, correspondiente a Nuevo Laredo, al código 800 de Colombia-Laredo.
Reunión interinstitucional define el desvío
La coordinación entre dependencias mexicanas y estadounidenses permitió identificar alternativas operativas sin necesidad de suspender el comercio bilateral. González Valdez enfatizó que el objetivo principal es evitar interrupciones prolongadas que afecten cadenas de suministro. El cambio de aduana se presenta como una solución inmediata que mantiene la continuidad del intercambio comercial entre ambos países.
La Agencia Nacional de Aduanas de México y la CBP acordaron ajustar los procedimientos de revisión y despacho para que la transición resulte fluida. Aunque el volumen de operaciones en Colombia-Laredo es menor al de Nuevo Laredo, las instalaciones cuentan con capacidad para absorber parte del tráfico mientras se evalúa la evolución del nivel del río.
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Impacto en las cadenas de suministro regionales
El Puente Colombia ya había sido señalado en meses previos como una opción viable para descongestionar el tráfico fronterizo. Inversiones anunciadas por Green Corridors, que contemplan 17 000 millones de dólares en infraestructura, buscan precisamente fortalecer esta ruta. El actual desvío temporal podría servir como prueba de estrés para medir la respuesta logística ante eventos climáticos recurrentes.
Empresas que operan bajo esquemas de cumplimiento aduanero observan con atención los tiempos de despacho en la nueva aduana. Cualquier retraso adicional en la revisión de mercancías podría generar costos extras de almacenamiento y transporte. Sin embargo, la experiencia previa con operativos de contingencia sugiere que la adaptación puede completarse en un lapso de 48 a 72 horas si los sistemas de timbraje fiscal permanecen alineados.
Propuesta de ajustes normativos ante contingencias
González Valdez adelantó que solicitará a la Agencia Nacional de Aduanas una revisión del esquema de timbraje fiscal aplicable durante eventos similares. La medida busca evitar que trámites administrativos adicionales compliquen la operación en momentos de crisis. Históricamente, el Río Bravo ha provocado cierres temporales del puente cada dos o tres años, por lo que se considera necesario institucionalizar procedimientos de respuesta rápida.
La propuesta incluye la posibilidad de habilitar temporalmente sistemas de prevalidación electrónica que permitan a los agentes aduanales anticipar la carga que llegará a Colombia-Laredo. De esta forma se reduciría la presión sobre los inspectores y se mantendría el flujo de mercancías sin comprometer los controles de seguridad fronteriza.
Reacciones del sector exportador
Organizaciones empresariales de Monterrey y la zona fronteriza han manifestado disposición para acatar el cambio de ruta, siempre que se garantice información oportuna sobre los nuevos procedimientos. El Congreso Perspectivas Aduaneras, que se celebrará próximamente en la capital neoleonesa, incluirá entre sus temas centrales la operación de Estados Port Laredo y los requisitos de compliance que deben cumplir las empresas ante escenarios de este tipo.
Analistas del comercio exterior señalan que la capacidad de respuesta demostrada por las autoridades refleja un nivel de coordinación binacional superior al observado en eventos anteriores. No obstante, advierten que la solución dependerá de la duración del cierre y de la evolución de las condiciones meteorológicas en la cuenca del río.
El gobierno de Nuevo León mantiene comunicación constante con los actores involucrados para evaluar si el desvío debe prolongarse más allá de los próximos días. Mientras tanto, exportadores e importadores han recibido indicaciones para actualizar sus sistemas de pedimentos y evitar que la carga quede retenida en puntos intermedios de la cadena logística.
