El anuncio de que Mexicali albergará la King Shocks 40th SCORE Baja 250 en marzo de 2027 abre un capítulo nuevo para la capital de Baja California en el calendario del automovilismo off-road internacional. Aunque la alcaldesa Norma Alicia Bustamante Martínez ha señalado que el municipio aún carece de información detallada sobre el recorrido, el presupuesto y la logística, las expectativas de derrama económica y visibilidad global ya circulan entre los sectores hotelero y comercial. Sin embargo, la experiencia de otras sedes de eventos similares muestra que los beneficios no llegan de manera automática y que las ciudades anfitrionas deben prepararse para escenarios tanto favorables como adversos.
Impulso temporal al empleo y la ocupación hotelera
La llegada de cientos de equipos, mecánicos, espectadores y personal de medios puede generar una ocupación hotelera elevada durante los cinco días del evento. En competencias anteriores de SCORE en territorio mexicano, los registros indican incrementos superiores al 70 por ciento en la demanda de habitaciones en las semanas previas y durante la carrera. Este flujo inmediato de visitantes beneficia directamente a restaurantes, gasolineras y proveedores de servicios automotrices, sectores que en Mexicali ya enfrentan estacionalidad marcada por el clima extremo del desierto.
Además, la contratación temporal de personal de seguridad, logística y atención al público podría absorber parte de la mano de obra local disponible. No obstante, este tipo de empleos suelen ser de corta duración y no siempre se traducen en contrataciones estables una vez concluida la competencia.
Exposición internacional frente a la capacidad real de infraestructura
La proyección que ofrece una fecha del Campeonato Mundial del Desierto puede colocar a Mexicali en mapas de turismo de aventura que antes la ignoraban. Organizaciones como SCORE International cuentan con transmisión en vivo y cobertura en medios especializados de Estados Unidos y Europa, lo que multiplica la visibilidad de la ciudad más allá de los tradicionales cruces fronterizos. Esta exposición podría atraer inversiones posteriores en talleres mecánicos especializados o circuitos de práctica.

Sin embargo, la infraestructura actual de Mexicali presenta limitaciones que ya han sido señaladas en eventos deportivos de menor escala. Las carreteras secundarias que probablemente formarán parte del recorrido no han recibido mantenimiento integral en años recientes, y la capacidad de los hospitales locales para atender múltiples incidentes simultáneos durante una carrera de alta velocidad sigue siendo una incógnita. La ausencia de información oficial sobre el trazado impide evaluar con precisión estos riesgos.
Presión sobre servicios públicos y medio ambiente
Las competencias off-road en zonas desérticas generan polvo fino, compactación del suelo y alteración de hábitats de especies endémicas. Aunque SCORE implementa protocolos ambientales en sus eventos, los municipios anfitriones suelen asumir costos adicionales de limpieza y monitoreo que no están contemplados en el presupuesto ordinario. En el caso de Mexicali, el evento está programado fuera del ejercicio fiscal 2026, lo que significa que cualquier gasto imprevisto deberá gestionarse mediante reasignaciones o recursos extraordinarios en 2027.
El consumo de agua para el riego de zonas de competencia y el abastecimiento de equipos también representa un factor sensible en una región donde la disponibilidad del recurso ya es limitada. Autoridades ambientales estatales han advertido en el pasado sobre la necesidad de estudios de impacto específicos antes de autorizar trazados que atraviesen áreas de conservación.
Dependencia económica y efectos en comunidades vecinas
La decisión de desplazar la sede desde San Felipe hacia Mexicali ha generado reacciones en el primer municipio, que durante cinco años invirtió recursos y coordinación para mantener la carrera en su territorio. Esta reubicación ilustra cómo las sedes pueden cambiar con rapidez y cómo las comunidades que dependen del evento pueden verse afectadas sin previo aviso. Para Mexicali, el riesgo radica en construir expectativas de derrama que luego resulten difíciles de sostener si la competencia regresa a otra localidad en ediciones posteriores.
El comercio local podría experimentar un repunte puntual, pero también enfrenta la posibilidad de que visitantes opten por servicios integrados por la propia organización, reduciendo el gasto directo en establecimientos independientes. Esta dinámica se ha observado en otras sedes donde los equipos viajan con su propia logística y el impacto económico queda concentrado en pocos proveedores.
Incertidumbres presupuestarias y de planeación
El hecho de que el Ayuntamiento de Mexicali desconozca todavía el recorrido oficial, las zonas de salida y meta, y los requisitos de seguridad complica cualquier ejercicio de planeación fiscal. La alcaldesa ha sido clara al señalar que no existen recursos asignados en el presupuesto 2026 porque el evento ocurre en 2027, pero esa misma falta de información dificulta calcular el monto que podría requerirse para apoyo logístico, permisos o contingencias.
La experiencia de otras ciudades que han recibido fechas de SCORE muestra que los costos finales suelen superar las estimaciones iniciales, especialmente cuando se deben reforzar servicios de emergencia o realizar mejoras temporales en caminos. Sin un convenio detallado que defina responsabilidades entre la organización y el municipio, Mexicali podría enfrentar presiones presupuestarias inesperadas.
Escenarios de largo plazo para la región
Si la carrera logra consolidarse como una fecha fija del calendario, Mexicali podría desarrollar una identidad asociada al automovilismo off-road que complemente su perfil industrial actual. Esta especialización podría atraer eventos complementarios y formación técnica en mecánica de alto desempeño. No obstante, la consolidación requiere continuidad y resultados medibles que vayan más allá de la primera edición.
Por otro lado, una mala experiencia en términos de seguridad, congestión o impacto ambiental podría cerrar la puerta a futuras ediciones y dañar la reputación de la ciudad como sede confiable. Las decisiones que se tomen en los próximos meses, una vez que SCORE entregue los detalles pendientes, determinarán si el regreso de la Baja 250 representa una oportunidad sostenible o un evento aislado con costos residuales.
