En la apertura del 20 de julio, el euro se cotizó en 66,69 pesos dominicanos, con un alza de 0,18% frente al cierre previo. Esta variación se enmarca en una tendencia semanal positiva del 0,48%, aunque el tipo de cambio acumula una depreciación interanual del 8,41%. La volatilidad actual, en 10,44%, se sitúa por debajo del promedio de referencia, lo que apunta a una mayor estabilidad en el mercado cambiario local.

Según el informe de UBS, República Dominicana avanzará hacia un crecimiento del PIB del 4% en 2026, impulsado por tasas de interés más bajas y un entorno externo favorable. El Banco Central proyecta que el tipo de cambio llegará a 66,35 pesos en septiembre de 2026 y a 69,15 un año después. Esta trayectoria de depreciación controlada se compensa con superávits en servicios y remesas, que mantienen el déficit por cuenta corriente entre 2% y 2,5% del PIB. La inversión extranjera directa, estimada en 3,5% a 4% del PIB, cubre la brecha externa y respalda sectores clave como turismo y energía. La política fiscal apunta a un déficit global de 3,2% del PIB, con un superávit primario de 0,5%, mientras la deuda pública se mantiene estable cerca del 58% del PIB. Estos elementos configuran un escenario de crecimiento sostenido, aunque expuesto a riesgos climáticos y de gobernabilidad típicos de economías emergentes.
