Tras la reforma de vacaciones dignas, todo trabajador formal en México adquiere, al cumplir un año de servicio continuo, el derecho a doce días de descanso pagado más una prima vacacional mínima del 25 por ciento. Este beneficio, establecido en la Ley Federal del Trabajo, busca garantizar que el empleado disfrute su periodo de descanso sin afectaciones económicas y resulta irrenunciable.

El cálculo exige primero determinar el salario diario: si el pago es mensual, se divide entre 30. Esa cifra se multiplica luego por los doce días de vacaciones y se le aplica el 25 por ciento adicional. Un empleado que percibe 400 pesos diarios recibe 4 800 pesos por vacaciones más 1 200 pesos de prima, suma que debe entregarse antes o durante el periodo de ausencia.
Protección ante incumplimientos
Cuando el empleador omite el pago o reduce el monto legal, el trabajador puede acudir directamente a la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo, instancia que ofrece asesoría gratuita y canaliza la queja ante la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Este mecanismo refuerza la efectividad de la norma y protege el ingreso adicional que la ley reconoce como derecho consolidado.
