El Banco de España y la Fundación Centro de Estudios Monetarios y Financieros han acordado extender hasta marzo de 2027 el convenio firmado originalmente en julio de 2022. La decisión, publicada el 23 de julio de 2026 en el Boletín Oficial del Estado, garantiza la continuidad de las actividades conjuntas de formación e investigación en el ámbito monetario y financiero durante los próximos meses.
La prórroga fue suscrita por Mayte Ledo Turiel, directora general de Estrategia, Personas y Datos del Banco de España, y Nezih Guner, director del CEMFI. Ambos organismos mantienen así una colaboración que se remonta a más de tres décadas de trabajo compartido en el fortalecimiento de capacidades técnicas del sector financiero español.

Orígenes y objetivos del CEMFI
Fundado en 1991, el CEMFI nació como una institución dedicada a la formación de posgrado y a la investigación aplicada en ciencias económicas. Su especialización en temas monetarios y financieros lo ha convertido en un referente para reguladores, bancos centrales y entidades privadas que buscan personal con sólida preparación analítica. Desde su creación, ha formado a centenares de profesionales que ocupan puestos relevantes en instituciones nacionales e internacionales.
El convenio inicial de 2022 estableció un marco de cooperación que incluía programas de becas, seminarios conjuntos y proyectos de investigación sobre estabilidad financiera y política monetaria. La extensión aprobada ahora asegura que estas líneas de trabajo no se interrumpan en un momento en que los mercados enfrentan transformaciones derivadas de la digitalización y los cambios regulatorios europeos.
Alcance de la extensión aprobada
La prórroga mantiene las condiciones del acuerdo original sin modificaciones sustanciales en cuanto a obligaciones financieras o de gobernanza. El Banco de España aporta recursos y conocimiento institucional, mientras que el CEMFI aporta su capacidad académica y su red de investigadores. Esta estructura permite que los resultados de los proyectos conjuntos se traduzcan en informes técnicos y en la mejora de los marcos de supervisión prudencial.
Durante el periodo que abarca la extensión, se prevé la organización de al menos dos ediciones adicionales del programa de máster especializado y la puesta en marcha de nuevos estudios sobre riesgos climáticos y ciberseguridad en el sector financiero. Ambas entidades han señalado que estos temas requieren continuidad en el tiempo para generar conocimiento acumulativo de calidad.
Relevancia para el ecosistema financiero español
La colaboración entre un banco central y un centro académico especializado contribuye a reducir la brecha entre la teoría económica y las necesidades prácticas de la supervisión. Los funcionarios del Banco de España que participan en las actividades del CEMFI trasladan a sus equipos conocimientos actualizados, mientras que los investigadores acceden a datos y experiencias que enriquecen sus análisis empíricos.
En un contexto de creciente integración europea, mantener este tipo de alianzas resulta estratégico. El CEMFI ha colaborado históricamente con el Banco Central Europeo y con otros bancos centrales nacionales, lo que permite que los resultados de los proyectos conjuntos tengan proyección más allá de las fronteras españolas. La prórroga hasta 2027 alinea los plazos con los ciclos presupuestarios y de planificación de ambas instituciones.
Perspectivas de continuidad
La decisión de extender el convenio refleja la valoración positiva que las dos partes otorgan a los resultados obtenidos hasta ahora. No se han registrado discrepancias ni revisiones en los términos originales, lo que indica un alto grado de satisfacción mutua. Las próximas etapas incluirán la evaluación de los proyectos en curso y la identificación de nuevas áreas de interés común, entre ellas el análisis del impacto de las monedas digitales de banco central.
La publicación en el Boletín Oficial del Estado formaliza un compromiso que, en la práctica, ya venía desarrollándose de manera fluida. Esta formalidad administrativa proporciona seguridad jurídica a los investigadores y a los estudiantes que participan en las actividades conjuntas, permitiéndoles planificar su trabajo con un horizonte temporal más amplio.
