El gobierno de Puebla formalizó las Reglas de Colaboración con Nacional Financiera y el Banco Nacional de Comercio Exterior para fortalecer el tejido empresarial local. El acuerdo, suscrito entre la Secretaría de Desarrollo Económico y Trabajo y las dos instituciones financieras federales, establece mecanismos concretos de capacitación, asistencia técnica y financiamiento dirigido a micro, pequeñas y medianas empresas, así como a grandes compañías ancla.
La firma del instrumento se produce en un momento en que las mipymes representan más del 99 por ciento de las unidades económicas del país y generan aproximadamente siete de cada diez empleos formales. Las autoridades estatales consideran que la vinculación con Nafin y Bancomext permitirá traducir capacidades productivas en oportunidades de negocio y acceso a crédito en condiciones competitivas.
Contenido del instrumento de colaboración
Las Reglas de Colaboración definen tres ejes principales de trabajo: programas de formación empresarial, identificación de proyectos con potencial crediticio y organización de encuentros entre proveedores, compradores y empresas ancla, tanto nacionales como extranjeras. El titular de la Sedetra, Víctor Gabriel Chedraui, explicó que el objetivo es acompañar a las unidades productivas desde la etapa de diagnóstico hasta la consolidación de su acceso al financiamiento.
El esquema también contempla asistencia técnica para mejorar la inclusión financiera de emprendedores que históricamente han enfrentado barreras para obtener recursos en el sistema bancario tradicional. De esta manera, se busca reducir la brecha entre la oferta de crédito disponible y las necesidades reales de las empresas poblanas.
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Contexto económico de Puebla
Puebla cuenta con una base industrial diversificada que incluye sectores automotriz, textil, agroindustrial y de servicios. Sin embargo, muchas de sus mipymes operan con niveles limitados de formalización y acceso a mercados externos. La alianza con Nafin y Bancomext representa un intento por articular políticas públicas federales con estrategias estatales de desarrollo productivo.
Experiencias similares en otras entidades han mostrado que la combinación de asistencia técnica y líneas de crédito específicas puede elevar la tasa de supervivencia de empresas jóvenes y facilitar su inserción en cadenas de valor más amplias. En el caso de Puebla, el gobierno estatal espera replicar estos resultados mediante la detección temprana de necesidades empresariales y la organización de misiones comerciales.
Perspectivas de implementación
Los primeros programas derivados del acuerdo se enfocarán en sectores estratégicos para la entidad, como la proveeduría automotriz y el turismo. Se prevé que los encuentros de negocio incluyan tanto empresas locales como potenciales socios internacionales, aprovechando la red de Bancomext en el exterior.
El seguimiento del convenio contemplará indicadores de inclusión financiera y crecimiento de las unidades atendidas. Aunque los resultados concretos dependerán de la ejecución, el diseño del instrumento busca evitar duplicidades con otros programas federales y estatales ya existentes.
La colaboración entre los tres actores también abre la puerta a diagnósticos sectoriales que permitan priorizar recursos según el potencial de cada región del estado. De esta forma, el gobierno de Puebla intenta alinear sus objetivos de desarrollo económico con las capacidades técnicas y financieras de las dos instituciones nacionales.
