Real Plaza Trujillo será demolido para nuevo centro

Más de un año después del derrumbe que marcó a Trujillo, la Municipalidad Provincial confirmó el inicio del proceso de demolición del Real Plaza. La medida abre paso a la construcción de un nuevo centro comercial en el mismo terreno, tras concluir las investigaciones judiciales sobre el accidente de febrero de 2025. La decisión representa el cierre de una etapa de restricciones y el comienzo de una renovación que busca recuperar la actividad económica en la zona.

Fin de las restricciones judiciales

El alcalde Mario Reyna Rodríguez explicó que el Ministerio Público finalizó las diligencias sobre el colapso del techo del patio de comidas. Esta conclusión permitió levantar las medidas que impedían cualquier intervención en el inmueble. Con las restricciones removidas, la empresa propietaria puede avanzar con la demolición y planificar la nueva infraestructura sin obstáculos legales inmediatos.

La autoridad municipal sostuvo reuniones previas con representantes del centro comercial para revisar los alcances del proyecto. Según el burgomaestre, la inversión superará los 500 millones de soles, una de las más significativas destinadas a este tipo de desarrollos en el país. El nuevo complejo reemplazará por completo la estructura actual y se ejecutará en el mismo predio.

Inversión y generación de empleo

Durante la fase de construcción se prevé la contratación de personal local y la adquisición de materiales diversos. Representantes de Real Plaza estimaron que el proyecto podría generar más de 12.000 empleos directos e indirectos tanto en la etapa de obras como durante la operación posterior del establecimiento. Estas proyecciones se basan en la magnitud de la inversión y en la experiencia de desarrollos similares en otras ciudades peruanas.

Real Plaza Trujillo será demolido para nuevo centro

El contexto económico de Trujillo, que ha enfrentado altibajos en el sector comercial tras la pandemia y el accidente, hace que esta inversión cobre relevancia. Sin embargo, el proceso se desarrolla bajo la mirada atenta de familiares de las víctimas, quienes exigen que las lecciones aprendidas se apliquen en el nuevo diseño.

El accidente que cambió el panorama

El 21 de febrero de 2025, alrededor de las 20:40 horas, parte del techo que cubría el patio de comidas y la zona de juegos infantiles se desplomó de forma repentina. En ese momento, decenas de personas se encontraban en el lugar. El derrumbe provocó seis fallecimientos y al menos 80 heridos, entre ellos varios menores. Equipos de bomberos, policía y personal médico trabajaron durante horas para retirar escombros y atender a los afectados.

Las investigaciones posteriores se centraron en el diseño estructural, los materiales empleados, las ampliaciones realizadas a lo largo de los años y el mantenimiento de la cubierta. También se revisaron las certificaciones de seguridad y los informes de inspecciones previas. El caso generó un debate nacional sobre la fiscalización de edificaciones de alta concurrencia y la responsabilidad de las entidades supervisoras.

Reparaciones y debate sobre seguridad

Además de las acciones penales, varias víctimas y sus familiares impulsaron demandas civiles para obtener indemnizaciones. Estas gestiones continúan en paralelo al proceso de demolición. El nuevo proyecto deberá incorporar estándares de seguridad más estrictos, según indicaron autoridades locales, aunque los detalles técnicos exactos aún no han sido divulgados públicamente.

La demolición marca un punto de inflexión para el predio, pero el recuerdo del accidente permanece presente entre los habitantes de Trujillo. La transición hacia un nuevo centro comercial plantea interrogantes sobre cómo se equilibrará el impulso económico con la memoria de las víctimas y las exigencias de mayor rigor en los controles de infraestructura.

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