Renovación del T-MEC para la resiliencia regional

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá enfrenta un momento decisivo que trasciende la revisión comercial ordinaria. Los tres países deben transformar el acuerdo de un mecanismo centrado en la reducción de costos hacia uno que garantice la resiliencia económica y política de América del Norte durante las próximas dos décadas.

Del friendshoring a la alineación institucional

La globalización anterior priorizaba la producción a bajo precio en cualquier parte del mundo. Ahora, las cadenas de suministro buscan socios confiables que aseguren continuidad ante crisis geopolíticas o sanitarias. Este concepto, conocido como friendshoring, requiere tres condiciones simultáneas: alineación política entre gobiernos, normas regulatorias similares y estabilidad institucional real.

En este último punto el T-MEC encuentra su principal obstáculo. Las diferencias políticas entre las administraciones de los tres países son evidentes y afectan directamente la operación del tratado. La relación entre el gobierno estadounidense y el mexicano, en particular, presenta tensiones que complican la toma de decisiones conjuntas.

Renovación del T-MEC para la resiliencia regional

Capacidad judicial y cifras de impunidad

Un ejemplo concreto ilustra la brecha existente. Los casos de crimen organizado de alto nivel carecen de un mecanismo claro de procesamiento compartido. México rechaza que todos los expedientes sean atendidos en Estados Unidos, pero sus fiscalías enfrentan limitaciones estructurales que impiden resolverlos internamente. Estudios recientes de México Evalúa revelan que la impunidad alcanzó el 89 por ciento en 2024, mientras el rezago de casos creció 62.5 por ciento entre 2019 y 2024, dejando 2.5 millones de expedientes sin resolver.

Además, las fiscalías mexicanas disponen de menos de la mitad de las 14 tecnologías básicas necesarias para investigaciones modernas. Ninguna mejora sustancial aparece contemplada en los planes actuales de gobierno. Esta situación debilita la credibilidad del T-MEC ante inversionistas que requieren certeza jurídica.

Revisiones anuales y horizonte de inversión

La primera revisión sexenal del tratado, concluida el 1 de julio, no generó la certidumbre esperada. Al no acordarse una extensión por 16 años adicionales, la región entró en un ciclo de revisiones anuales que podría extenderse hasta 2036. Las empresas, sin embargo, planean inversiones con horizontes de 10 a 30 años y no con reglas que podrían modificarse cada doce meses.

La incertidumbre anual eleva la prima de riesgo de los proyectos y puede desviar capital hacia otras regiones con marcos más estables. Estados Unidos ha expresado su interés en que una mayor proporción del valor agregado de los productos beneficiados por el tratado se genere dentro de América del Norte y en limitar el uso indirecto de insumos provenientes de terceros países, especialmente China.

Oportunidad para incorporar nuevas áreas

El intercambio comercial entre México y Estados Unidos alcanzó casi 872 mil millones de dólares en 2025, equivalente a unos 2 mil 400 millones diarios. Durante los primeros cinco meses de 2026 ya sumaba 405 mil millones, manteniendo a México como principal socio comercial de Estados Unidos con 16.5 por ciento del comercio total de bienes de ese país.

La revisión del tratado puede derivar en un proceso anual de amenazas y aranceles, o convertirse en la plataforma para una nueva generación del acuerdo. Entre las áreas que podrían incorporarse destacan la inteligencia artificial, la cooperación regulatoria y normas sobre prácticas fiscales que protejan tanto a contribuyentes como a inversionistas.

Requisitos para capturar el friendshoring

México cuenta con experiencia manufacturera consolidada, mano de obra capacitada y una extensa red de proveedores. Para aprovechar plenamente las oportunidades del friendshoring, sin embargo, se requiere energía competitiva, seguridad pública, infraestructura logística eficiente, cruces fronterizos ágiles y un Estado de derecho que ofrezca imparcialidad y transparencia.

El éxito del T-MEC no se medirá únicamente por su supervivencia, sino por la capacidad de convertir a América del Norte en la plataforma más atractiva, segura y competitiva para invertir, innovar y producir durante las próximas dos décadas.

Artículos relacionados

Últimos artículos