El segundo trimestre de 2026 expuso las limitaciones de las emisoras mexicanas ante un escenario donde la volatilidad externa y la apreciación del peso redujeron márgenes en varios sectores. Monex Casa de Bolsa proyectó un avance promedio de 6.5 por ciento en ventas, 12.8 por ciento en EBITDA y 14.1 por ciento en utilidad neta, impulsado por eficiencias operativas y efectos cambiarios favorables. Sin embargo, estos números ocultan diferencias marcadas entre industrias y revelan que el crecimiento sigue dependiendo de variables ajenas al control corporativo.
Presiones cambiarias y su efecto desigual
La apreciación del peso frente al dólar actuó como un amortiguador para compañías con costos en moneda extranjera, pero también limitó los ingresos de exportadoras. Grupo México y Peñoles registraron las mejores perspectivas gracias a esta dinámica, mientras que firmas con exposición alta a importaciones enfrentaron costos más elevados en insumos. El mismo factor que elevó el EBITDA en algunos casos comprimió la utilidad neta en otros, demostrando que el efecto cambiario no es uniforme y depende de la estructura de cada balance.
El sector aéreo bajo doble presión
Aeropuertos y aerolíneas sufrieron el encarecimiento de la turbosina y la menor demanda de viajes nacionales e internacionales. GAP reportó un crecimiento de 3.7 por ciento en ingresos y casi 9 por ciento en flujo operativo, pero su director general advirtió sobre un estancamiento económico en varias regiones y problemas de seguridad en Puerto Vallarta que afectan la llegada de pasajeros. Aeroméxico, por su parte, vio descender su flujo operativo 35.5 por ciento, afectado además por la ausencia de viajeros corporativos durante el Mundial 2026.

Las revisiones de motores Pratt & Whitney redujeron la capacidad disponible de las aerolíneas, lo que impactará a ASUR y OMA en los próximos trimestres. Esta combinación de factores operativos y geopolíticos genera un escenario donde los resultados del segundo semestre dependerán de la capacidad de las empresas para trasladar alzas de costos a los precios finales sin perder volumen.
Perspectivas contrastantes en el consumo
En el segmento minorista, las expectativas varían entre cadenas. La Comer podría registrar un alza de 10 por ciento en ingresos gracias a sus formatos diferenciados, aunque analistas anticipan una caída de 4.4 por ciento en flujo operativo y más de 13.5 por ciento en utilidad neta por presiones en costos laborales e inflación. Walmart de México mostraría un crecimiento más moderado de 3.1 por ciento en ventas, mientras que Grupo Chedraui enfrentaría reducciones tanto en ingresos como en utilidad neta cercanas al 1 por ciento.
Visiones de directivos y analistas
Andrés Conesa, director de Aeroméxico, señaló que la mayor parte de los asientos del segundo trimestre ya estaban vendidos antes del conflicto geopolítico, por lo que el ajuste de precios se reflejará en la segunda mitad del año. Raúl Revuelta, de GAP, destacó que el costo del petróleo y los problemas de seguridad seguirán limitando la demanda en zonas clave. Estas declaraciones revelan que los ejecutivos priorizan la recuperación de márgenes sobre el crecimiento de volumen, una estrategia que podría prolongar la desaceleración si el consumo interno no repunta.
Riesgos estructurales y tendencias probables
La revisión del T-MEC introduce incertidumbre adicional sobre cadenas de suministro y aranceles, lo que podría amplificar la volatilidad en sectores exportadores. Al mismo tiempo, la apreciación sostenida del peso favorece la importación de bienes de capital, pero encarece la deuda en dólares de algunas emisoras. Los analistas esperan que las empresas con mejor posición de liquidez aprovechen esta ventana para refinanciar pasivos, mientras que aquellas con balances más ajustados enfrentarán mayores costos financieros.
El tercer y cuarto trimestre dependerán de la evolución del precio del petróleo y de la resolución parcial del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Si la turbosina se mantiene elevada, las aerolíneas trasladarán incrementos a tarifas, lo que podría reducir aún más la demanda de viajes de placer. En el consumo, la presión inflacionaria y los costos laborales seguirán erosionando márgenes a menos que las cadenas logren mejoras significativas en productividad.
Los resultados del segundo trimestre confirman que el desempeño de las emisoras mexicanas sigue atado a variables externas. La capacidad de adaptación demostrada por algunas compañías contrasta con la fragilidad de otras, lo que anticipa un segundo semestre selectivo donde solo las firmas con estructuras de costos flexibles y diversificación geográfica lograrán mantener el ritmo de crecimiento proyectado al inicio del año.
