Entre enero y junio de 2026, más de un millón de trabajadores recurrieron a sus cuentas de ahorro para el retiro debido a la falta de empleo. Paralelamente, los créditos hipotecarios y de consumo con pagos vencidos superaron los 110 mil millones de pesos. Estas cifras, presentadas por el economista Mario Di Costanzo, reflejan tensiones acumuladas en la economía mexicana que se originan en cambios estructurales del mercado laboral y en la evolución del sistema de pensiones desde la reforma de 1997.
Orígenes estructurales del retiro anticipado
El sistema de Afores surgió para sustituir el esquema de reparto del IMSS con cuentas individuales capitalizables. Sin embargo, la volatilidad del empleo formal ha erosionado esa promesa. Datos históricos muestran que los retiros por desempleo se incrementan de manera consistente cada vez que la tasa de desocupación supera el 4 por ciento. En 2026 la combinación de estancamiento industrial en el norte del país y menor inversión pública en infraestructura provocó que miles de trabajadores perdieran semanas de cotización al mismo tiempo que necesitaban liquidez inmediata para cubrir alimentos y medicamentos.
Rubén Moreira Valdez, coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, señaló que muchas familias enfrentan una disyuntiva directa: destinar el ahorro pensionario a necesidades cotidianas o incumplir pagos bancarios. Esta decisión no es nueva; ya se observó un patrón similar durante la desaceleración de 2019-2020, aunque en 2026 el volumen de retiros alcanzó un millón 43 mil personas, superando registros previos.
Expansión de la cartera vencida en vivienda y consumo
Los adeudos morosos en créditos hipotecarios alcanzaron 50 mil millones de pesos, con mayor concentración en inmuebles de interés social. Los préstamos de consumo sumaron otros 64 mil millones. El Infonavit reportó una cartera vencida de 410 mil millones de pesos en el primer trimestre, casi el doble del saldo moroso bancario. Esta brecha revela que los trabajadores de menores ingresos, quienes dependen del instituto para acceder a vivienda, enfrentan mayores dificultades para mantener sus pagos cuando el empleo se interrumpe.

Un caso ilustrativo es el de familias en zonas metropolitanas del Estado de México que adquirieron viviendas a través de Infonavit entre 2018 y 2022. Con ingresos promedio de 8 mil pesos mensuales, cualquier interrupción laboral superior a tres meses obliga a utilizar recursos de la Afore para cubrir la hipoteca, reduciendo simultáneamente el saldo para la jubilación.
Consecuencias en el acceso futuro a pensiones
Miguel Ángel Sulub explicó que cada retiro por desempleo elimina semanas de cotización y disminuye el monto acumulado. Para alcanzar una pensión mínima garantizada se requieren al menos mil semanas cotizadas. Quienes retiran recursos anticipadamente deben compensar esas semanas con empleos posteriores, algo cada vez más difícil en un mercado donde predomina la contratación temporal. El resultado es un grupo creciente de trabajadores que llegarán a la edad de retiro sin cumplir los requisitos mínimos, aumentando la presión sobre programas asistenciales no contributivos.
Dependencia del sistema de pensiones respecto a la deuda pública
Más de la mitad de los recursos administrados por las Afores, cerca de 4.5 billones de pesos, se encuentran invertidos en instrumentos de deuda del Gobierno Federal. Esta concentración genera un círculo donde los retiros masivos obligan a las administradoras a vender títulos para cubrir liquidez, lo que puede elevar los costos de financiamiento del sector público. Al mismo tiempo, el Estado depende de estos fondos para cubrir déficits, lo que limita la capacidad de diseñar políticas contracíclicas que reduzcan el desempleo estructural.
Riesgos asociados a financieras tecnológicas y supervisión
Ante la restricción del crédito bancario tradicional, muchos trabajadores recurren a aplicaciones de tecnología financiera que ofrecen préstamos con costos anuales totales cercanos al 200 por ciento. Di Costanzo documentó casos donde usuarios terminan destinando hasta el 40 por ciento de sus ingresos al servicio de estas deudas. La falta de información clara sobre las consecuencias de retirar recursos de las Afores se agrava cuando páginas no autorizadas imitan portales oficiales y promueven esquemas de financiamiento sin supervisión efectiva de la Condusef.
Implicaciones de largo plazo para la cohesión social
La combinación de menor ahorro pensionario, mayor morosidad y dependencia de deuda pública configura un escenario donde el patrimonio futuro de amplios sectores de la población se ve comprometido. Las generaciones que hoy retiran recursos para sobrevivir enfrentarán, en dos décadas, tasas de reemplazo inferiores al 30 por ciento de su último salario. Esta situación puede traducirse en mayor demanda de servicios de salud pública y asistencia social, elevando el gasto fiscal en etapas donde la proporción de adultos mayores será significativamente mayor.
La experiencia de otros países latinoamericanos que transitaron por reformas similares muestra que la ausencia de mecanismos de protección contra retiros excesivos durante crisis laborales termina por trasladar costos al erario décadas después. México enfrenta ahora la necesidad de equilibrar la liquidez inmediata de los trabajadores con la sostenibilidad del sistema de ahorro para el retiro, un dilema que requiere tanto ajustes regulatorios como políticas activas de generación de empleo formal.
