Los salarios registrados crecieron 1,8% durante mayo de 2026 frente al mes anterior, según datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos. Esa variación mensual quedó por debajo del índice de inflación de 2,1% registrado en el mismo período, lo que implica una nueva erosión del poder adquisitivo de los trabajadores formales. El informe del Indec detalla que el comportamiento no fue uniforme entre los distintos segmentos del mercado laboral y que el rezago estadístico en algunos datos obliga a interpretar los resultados con cautela.
El sector privado registrado lideró el aumento mensual con un 2%, mientras el sector público formal avanzó 1,5%. Por su parte, el segmento informal mostró un incremento de 3,5%, aunque esa cifra corresponde a la evolución observada en diciembre de 2025 debido al retraso de cinco meses en la captación de información. Esta diferencia temporal impide comparar directamente los tres sectores en el mismo momento del año.

Comportamiento interanual y brecha con precios
En la comparación con mayo de 2025, el índice general de salarios formales subió 28,7%, una cifra inferior al alza anual del Índice de Precios al Consumidor, que alcanzó 33,2%. Dentro del sector privado registrado la variación interanual fue de 29,3%, mientras que en el sector público llegó a 27,4%. Los trabajadores informales registraron un incremento de 66,3% frente al mismo mes del año anterior, aunque esa medición debe contrastarse con la inflación de 31,5% observada en diciembre de 2025.
La persistente brecha entre salarios e inflación durante los últimos doce meses refleja la dificultad de los ingresos para recuperar terreno perdido en períodos anteriores. Los datos del Indec muestran que la pérdida acumulada desde 2012-2015, cuando el salario medio equivalía a 2,4 millones de pesos actuales, asciende al 21,5% en el caso de los trabajadores privados registrados.
Salario real y evolución en los primeros meses del año
Según el informe de Estudios Económicos del Banco Provincia, el salario real de los trabajadores privados registrados se mantuvo prácticamente estable en mayo, con una variación de -0,1%. En los primeros cinco meses de 2026 la caída acumulada alcanza 2,1%. Esta medición considera la evolución de los precios minoristas y permite observar que los incrementos nominales no lograron compensar el ritmo de la inflación en lo que va del año.
La estabilidad observada en mayo contrasta con la tendencia negativa acumulada desde enero, lo que sugiere que los ajustes salariales pactados en paritarias aún no alcanzan a cubrir la totalidad del aumento de precios. El análisis del Banco Provincia subraya que la recuperación del poder adquisitivo requeriría incrementos mensuales sostenidos por encima del ritmo inflacionario durante varios períodos consecutivos.
Diferencias entre empleados nacionales y provinciales
Los datos desagregados para el empleo público muestran variaciones distintas según la jurisdicción. En mayo, los salarios de los empleados públicos nacionales crecieron 1,9% respecto de abril, mientras que los provinciales avanzaron 1,4%. En la medición interanual, los sueldos nacionales aumentaron 23,5% y los provinciales 29%.
Desde diciembre de 2025, los salarios nacionales acumulan una suba de 12,4% y los provinciales de 14,1%. Estas diferencias reflejan las distintas capacidades de negociación y las restricciones presupuestarias que enfrentan las administraciones provinciales frente a la nacional. El menor ritmo de ajuste en el nivel provincial puede ampliar las brechas de ingresos entre trabajadores de distintas jurisdicciones.
Contexto y perspectivas
El informe del Indec confirma que la dinámica salarial de 2026 continúa marcada por la tensión entre los incrementos nominales y el ritmo de los precios. Aunque algunos sectores lograron avances puntuales, el conjunto de los trabajadores formales aún no logra cerrar la brecha abierta en los últimos años. La evolución del empleo informal, con datos rezagados, añade incertidumbre sobre el verdadero alcance de las mejoras observadas en ese segmento.
Los analistas destacan que la recuperación del salario real dependerá tanto de la evolución de la inflación como de la capacidad de las negociaciones colectivas para incorporar cláusulas de ajuste automáticas. Mientras tanto, la brecha acumulada respecto de períodos anteriores sigue condicionando el poder adquisitivo de una porción significativa de la fuerza laboral. La información continúa en desarrollo y se esperan nuevos datos que permitan precisar la trayectoria de los próximos meses.
