San Felipe pierde sede SCORE Baja 250: efectos y desafíos futuros
La decisión de SCORE International de trasladar la Baja 250 a Mexicali a partir de 2027 ha generado un escenario complejo para San Felipe, donde las autoridades locales reconocen haber invertido recursos significativos durante cinco años. Este cambio no solo altera la logística de una de las competencias más emblemáticas del desierto, sino que obliga a evaluar cómo una comunidad costera puede absorber la pérdida de un evento que movilizó inversión pública y privada de manera recurrente.

El Ayuntamiento de San Felipe detalló que cubrió pagos anuales de hospedaje para el equipo organizador, mantenimiento de rutas y gastos de seguridad y limpieza. Estas partidas presupuestarias, aunque justificadas en su momento por la proyección internacional que otorgaba el evento, ahora representan una reasignación pendiente que podría afectar otros rubros municipales si no se compensa con nuevas fuentes de ingreso.
Oportunidades para atraer eventos alternativos
El comunicado municipal enfatiza la intención de mantener abiertas las puertas a organizadores nacionales e internacionales. Esta postura puede traducirse en una estrategia de diversificación que evite la dependencia de una sola competencia. Al liberar infraestructura y personal que antes se concentraba en la Baja 250, San Felipe podría orientar esfuerzos hacia carreras de menor escala o eventos de turismo aventura que generen ingresos más estables a lo largo del año y reduzcan la presión sobre servicios públicos durante periodos específicos.
La experiencia acumulada en logística de eventos de motor constituye un activo intangible. Municipios vecinos que han perdido sedes similares han logrado reconvertir ese conocimiento en convenios con federaciones de ciclismo de montaña o rallies de vehículos eléctricos, segmentos que crecen a tasas superiores al promedio turístico regional.
Riesgos económicos y de empleo local
La salida del evento podría provocar una contracción temporal en la ocupación hotelera y en el consumo de servicios durante las fechas habituales de la carrera. Proveedores de combustible, alimentos y transporte que ajustaban su operación a este calendario enfrentan ahora la necesidad de buscar clientes alternativos en un mercado regional ya competitivo. Sin datos precisos de facturación derivada del evento, resulta difícil cuantificar el impacto, aunque la historia de otras sedes muestra que la recuperación completa suele requerir entre dos y tres ciclos turísticos completos.
El pago de 120 noches de hospedaje anuales que realizaba el ayuntamiento representa un flujo directo que ahora se redirige. Si esa cantidad no se reasigna a programas de promoción turística general, existe el riesgo de que la percepción de San Felipe como destino de motor se debilite antes de que nuevas propuestas logren consolidarse.
Impacto en la proyección internacional del puerto
La Baja 250 funcionaba como plataforma de visibilidad que atraía medios especializados y espectadores de varios países. La ausencia de esa cobertura puede reducir el reconocimiento de San Felipe en circuitos internacionales de deportes extremos, lo que a su vez dificulta la captación de inversiones privadas en
