Claudia Sheinbaum calificó como “ecuación del abuso” y “robo” los esquemas anteriores de créditos de Infonavit y Fovissste. Durante la mañanera del 27 de julio de 2026, tras la entrega de escrituras en Xoxocotla, Morelos, la presidenta señaló que muchas familias solicitaron préstamos modestos y terminaron enfrentando deudas imposibles de saldar. El ejemplo concreto que ofreció fue el de personas que pidieron 80 mil pesos, pagaron ya 400 mil y aún debían un millón.
El planteamiento de la mandataria se centró en la necesidad de revisar contratos que, según explicó, nunca fueron diseñados para ser pagados en plazos razonables. Esta crítica forma parte de un esfuerzo más amplio por regular los créditos de vivienda y otorgar certeza jurídica a los beneficiarios.
Reestructuración de deudas acumuladas
El gobierno federal identificó que alrededor de cinco millones de familias han pagado hasta el doble del valor de su vivienda y continúan con saldos elevados. La reestructuración de estos créditos busca reducir la carga financiera y permitir que un porcentaje de deudores termine de pagar para recibir sus escrituras. Sheinbaum detalló que el proceso ya avanza y que algunas familias han logrado liquidar sus obligaciones bajo las nuevas condiciones.

La meta general del programa alcanza a nueve millones de familias y se estructura en tres ejes principales: regularización de predios, entrega de escrituras y reestructuración de créditos impagables. Cada eje responde a problemas acumulados durante décadas en el otorgamiento de financiamiento para vivienda.
Regularización de predios y entrega de escrituras
En el rubro de regularización, el objetivo es entregar un millón de escrituras siempre que se garantice la ausencia de riesgos ambientales o de protección civil. Esta medida busca resolver situaciones de informalidad que han impedido a muchas familias acceder a servicios básicos o a financiamiento adicional. La entrega de escrituras no solo otorga propiedad legal, sino que también mejora la capacidad de las familias para transmitir bienes a futuras generaciones.
El tercer eje, la reestructuración de créditos, se aplica tanto a Infonavit como a Fovissste. Ambos institutos han enfrentado críticas históricas por esquemas de amortización que multiplicaban el monto original mediante intereses elevados o ajustes automáticos. El nuevo enfoque prioriza la capacidad de pago real de los acreditados y busca evitar que las deudas se conviertan en cargas perpetuas.
Impacto en la calidad de vida de las familias
Sheinbaum sostuvo que estas acciones proporcionan alivio económico inmediato. Al reducir o liquidar deudas excesivas, las familias recuperan parte de su ingreso que antes se destinaba al pago de créditos. Este alivio se traduce en mayor capacidad para cubrir gastos cotidianos, mejorar la vivienda existente o invertir en educación y salud. En Xoxocotla, donde se entregaron viviendas a docentes jubilados de la UNAM, la presidenta destacó el carácter emotivo de cada acto de entrega.
El contexto histórico muestra que los problemas de impagabilidad no son nuevos. Desde la creación de Infonavit en 1972, diversos ajustes en las tasas de interés y en los mecanismos de actualización de saldos han generado quejas recurrentes. El gobierno actual busca corregir estos desequilibrios mediante revisiones contractuales que prioricen la sostenibilidad de los pagos.
Antecedentes y alcance del programa
La cifra de nueve millones de familias abarca tanto a acreditados de Infonavit como de Fovissste. Muchas de estas personas adquirieron sus viviendas hace más de dos décadas, cuando las condiciones de crédito eran distintas. La reestructuración contempla casos donde el saldo pendiente supera varias veces el valor actual de mercado de la propiedad. Al intervenir en estos contratos, el gobierno busca restaurar el equilibrio entre el monto prestado y las obligaciones reales de los deudores.
Funcionarios del sector vivienda han señalado que la regularización de predios también reduce conflictos legales entre vecinos y autoridades municipales. La entrega de escrituras facilita el acceso a programas de mejoramiento urbano y a subsidios federales adicionales. De esta manera, el plan integral combina alivio financiero con seguridad jurídica.
El anuncio de Sheinbaum se produce en un momento en que el mercado de vivienda en México enfrenta presiones por inflación de materiales y escasez de suelo urbanizado. La reestructuración de créditos impagables representa una herramienta para estabilizar la tenencia de la propiedad y evitar que miles de familias pierdan sus hogares por incumplimientos acumulados.
