Tarifa eléctrica en España el 21 de julio

El precio medio de la electricidad en el mercado mayorista español se situó en 136,64 euros por megavatio hora durante el martes 21 de julio. Esta cifra representa el coste promedio que afrontaron los consumidores acogidos al precio variable en ese día concreto. El valor se mantiene dentro de los rangos habituales observados en verano, aunque presenta diferencias notables entre las horas punta y valle.

Los datos publicados por el operador del mercado eléctrico muestran que la tarifa más elevada alcanzó los 176,67 euros por megavatio hora entre las 22:00 y las 23:00 horas. En el extremo opuesto, el precio más bajo se registró en dos tramos consecutivos: de 14:00 a 16:00 horas, donde se mantuvo en 82,97 euros por megavatio hora. Estas oscilaciones reflejan el comportamiento típico de la demanda residencial y el aporte de distintas fuentes de generación a lo largo del día.

Desglose horario completo del precio

Durante la madrugada, entre las 0:00 y las 7:00 horas, los precios oscilaron entre 160,63 y 172,47 euros por megavatio hora. Los valores más altos de ese periodo se concentraron en la primera hora del día. A partir de las 8:00 horas el coste se estabilizó cerca de los 170 euros, para luego descender de forma progresiva a medida que avanzaba la mañana.

Entre las 10:00 y las 14:00 horas se produjo la bajada más significativa. El precio cayó hasta los 85,10 euros a mediodía y alcanzó su mínimo en la franja de la tarde. Esta reducción coincide habitualmente con el aumento de la generación solar y una menor demanda industrial en horario de almuerzo.

Tarifa eléctrica en España el 21 de julio

Tras el mínimo vespertino, los precios iniciaron una subida gradual a partir de las 17:00 horas. A las 19:00 horas el coste ya superaba los 100 euros y continuó incrementándose hasta alcanzar el pico nocturno de 176,67 euros. La última franja del día, entre las 23:00 y las 24:00 horas, cerró en 172,00 euros por megavatio hora.

Contexto del mercado eléctrico español

El sistema de fijación de precios en España opera mediante un mercado marginalista donde la última tecnología necesaria para cubrir la demanda determina el precio para todas las demás. En días de verano, la alta penetración de energía solar durante las horas centrales contribuye a reducir los costes, mientras que la demanda de aire acondicionado por la tarde y noche eleva la necesidad de tecnologías más costosas.

Los consumidores con tarifa regulada PVPC experimentan estas variaciones de forma directa en su factura mensual. Quienes disponen de contratos con precio fijo quedan al margen de estas oscilaciones diarias, aunque las comercializadoras ajustan sus ofertas a medio plazo en función de la evolución del mercado mayorista.

Impacto en hogares y empresas

Una diferencia de casi 94 euros entre el precio máximo y mínimo dentro de un mismo día permite a los usuarios con flexibilidad de consumo desplazar parte de su demanda hacia las horas más económicas. Electrodomésticos programables o sistemas de carga de vehículos eléctricos pueden aprovechar estos intervalos para reducir el gasto total.

Para las empresas con procesos intensivos en electricidad, la planificación horaria adquiere relevancia especial. Industrias que pueden desplazar producción a la franja de menor coste logran márgenes más competitivos, mientras que aquellas con horarios fijos asumen el coste promedio del día sin posibilidad de optimización inmediata.

El seguimiento continuo de estas tarifas resulta esencial para entender la evolución del coste energético en España. Las variaciones diarias responden a factores como la meteorología, el mantenimiento de plantas y la disponibilidad de interconexiones con otros países europeos, elementos que configuran el escenario real del suministro eléctrico.

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