Tokenización de activos reales llega a Wall Street

Durante años la tokenización de activos del mundo real permaneció como un concepto técnico sin aplicación masiva. En 2026 la situación cambió de manera concreta cuando la infraestructura que sostiene el mercado estadounidense comenzó a incorporar tokens en entornos de producción real. Este paso implica trasladar la propiedad de bonos, edificios, fondos o carteras de crédito a registros inmutables en blockchain, donde la transferencia de un token equivale a la transferencia legal del activo subyacente.

La reducción de intermediarios y la posibilidad de liquidar operaciones en minutos, frente al ciclo T+1 vigente, explican el interés de los principales actores. Sin embargo, la transición no elimina las protecciones tradicionales ni altera los derechos de los inversores, según las entidades que lideran el proceso.

De los proyectos piloto a la escala institucional

BlackRock inició el camino en 2024 con su fondo BUIDL, un vehículo de mercado monetario respaldado por deuda del Tesoro y custodiado por BNY Mellon. Al 23 de julio de 2026 el fondo alcanzaba 2.523,9 millones de dólares distribuidos en ocho redes públicas. Franklin Templeton, por su parte, mantiene el token BENJI sobre Stellar, Ethereum, Solana y BNB Chain, con 734,6 millones de dólares en el fondo principal y un total de 2.459 millones en instrumentos de Tesoro.

Según datos de rwa.xyz, el mercado de activos tokenizados, excluidas las stablecoins, llegó a 35.030 millones de dólares a esa misma fecha, frente a menos de 7.000 millones a inicios de 2025. Ethereum concentra el 44 % de ese valor. El segmento de bonos del Tesoro tokenizados pasó de 113,9 millones en enero de 2023 a 15.920 millones en julio de 2026.

Tokenización de activos reales llega a Wall Street

El DTCC inicia operaciones en producción

El 15 de julio de 2026 el Depository Trust & Clearing Corporation procesó las primeras transacciones reales con valores tokenizados. Más de treinta entidades participaron, entre ellas BlackRock, J.P. Morgan, Goldman Sachs, Vanguard y State Street. Las operaciones abarcaron pignoración de colateral, préstamo de valores, repos de Tesoro y transferencias de acciones sobre las redes Besu y Canton.

La entidad, que custodia más de 114 billones de dólares, prevé el lanzamiento comercial del servicio para octubre de 2026. Brian Steele, presidente de Clearing & Securities Services, subrayó que los activos tokenizados conservan las mismas protecciones legales que los valores tradicionales.

El marco regulatorio se aclara

La carta de no acción emitida por la SEC en diciembre de 2025 y la declaración conjunta de enero de 2026 establecieron que los valores tokenizados quedan sujetos a la misma normativa federal que los tradicionales. En marzo, la SEC aprobó el cambio de reglas que permite a Nasdaq negociar títulos tokenizados manteniendo símbolo, CUSIP y derechos de accionista idénticos.

Nasdaq también firmó un acuerdo con Payward, matriz de Kraken, para desarrollar un puente entre acciones públicas y registros en cadena, con entrada prevista para el primer semestre de 2027. Estos movimientos se producen antes de que la liquidación instantánea se implemente de forma generalizada.

Fricciones que la tecnología busca resolver

La tokenización reduce el tiempo de inmovilización de capital en activos de baja liquidez, como inmuebles comerciales o deuda privada. Permite además fraccionar participaciones y bajar los mínimos de entrada que históricamente limitaban el acceso a inversores institucionales. La automatización de conciliaciones mediante contratos inteligentes disminuye costos administrativos y riesgo de contraparte.

Riesgos que persisten

El informe Hack3d de CertiK registró 1.315,7 millones de dólares perdidos en 344 incidentes durante el primer semestre de 2026. El compromiso de billeteras y el phishing concentraron la mayor parte de las pérdidas. La custodia de claves y la infraestructura que las rodea representan el principal desafío para el capital institucional.

Subsisten interrogantes sobre la titularidad legal cuando el custodio del activo subyacente enfrenta insolvencia. La falta de reglamentación final de la GENIUS Act y la fragmentación regulatoria internacional añaden incertidumbre sobre la interoperabilidad entre jurisdicciones.

Transformación gradual de la intermediación

En el mediano plazo, custodios y cámaras de compensación verán comprimidas algunas de sus funciones actuales. Las entidades que integren la nueva infraestructura ganarán eficiencia operativa. Al mismo tiempo, el acceso fraccionado a clases de activos antes reservadas podría modificar la composición del capital en crédito privado e inmuebles comerciales.

A más largo plazo, la programación de activos abre la posibilidad de mercados casi continuos con visibilidad en tiempo real. Sin embargo, la concentración de la infraestructura en pocas plataformas podría limitar los beneficios de descentralización que la tecnología teóricamente permite. Las cifras citadas corresponden al corte de rwa.xyz del 23 de julio de 2026.

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