El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró este lunes que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, podrá visitar el país sin enfrentar detención alguna. La afirmación llega en un momento en que el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, evalúa posibles vías legales para ejecutar la orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional.
Posición explícita desde la Casa Blanca
Trump publicó en su red Truth Social que “Benjamín Netanyahu no será detenido, bajo ningún concepto ni circunstancia, mientras se encuentre en Estados Unidos”. La declaración no mencionó directamente al alcalde neoyorquino, pero deja clara la postura federal ante cualquier intento municipal de actuar sobre la orden internacional. La intervención presidencial refuerza la línea habitual de Washington de proteger a aliados estratégicos frente a jurisdicciones supranacionales.
Acciones del alcalde de Nueva York
Zohran Mamdani confirmó que mantiene conversaciones activas con el departamento jurídico de la ciudad para determinar qué facultades tendría Nueva York si Netanyahu asiste a la Asamblea General de la ONU en septiembre. El alcalde sostuvo en entrevista con The New York Times que considera a Netanyahu un criminal de guerra y que debería comparecer en La Haya, aunque precisó que aún no existe ninguna orden municipal de detención ni instrucciones a la policía local.

Contexto de la orden de la CPI
La Corte Penal Internacional emitió la orden de arresto contra Netanyahu el 21 de noviembre de 2024. El tribunal consideró que existen motivos razonables para investigar presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos durante la ofensiva israelí en Gaza, entre ellos el uso del hambre como método de guerra, asesinato y persecución. Israel rechaza la jurisdicción del tribunal y sostiene que las acciones militares responden a legítima defensa tras los ataques del 7 de octubre de 2023.
Obstáculos legales para una detención municipal
Estados Unidos e Israel no son parte del Estatuto de Roma, por lo que Washington no está obligado a ejecutar órdenes de la CPI. Además, la legislación federal prohíbe expresamente que tribunales y agencias estatales o municipales cooperen con solicitudes de la Corte basadas en ese estatuto. Cualquier intento del gobierno de Nueva York requeriría encontrar una base legal independiente dentro del derecho estadounidense, algo que los abogados municipales todavía analizan.
El factor de la inmunidad diplomática
El manual del Departamento de Estado reconoce inmunidad penal y civil a jefes de Estado, jefes de Gobierno y ministros de Relaciones Exteriores mientras ocupan el cargo. Esta protección depende principalmente de las autoridades federales, no de los gobiernos locales. La combinación de la postura presidencial, la restricción legal federal y la posible inmunidad complica cualquier acción municipal contra Netanyahu.
Perspectivas de la visita a la Asamblea General
Netanyahu ha participado habitualmente en la Asamblea General de septiembre y se espera que repita este año, aunque el viaje aún debe confirmarse oficialmente. Las autoridades federales coordinarían el ingreso, la seguridad y el estatus diplomático del primer ministro. El alcalde Mamdani podría mantener su rechazo político y solicitar nuevas opiniones legales, pero hasta ahora no existe procedimiento municipal concreto para ejecutar la orden internacional.
Repercusiones en la relación bilateral
La intervención de Trump subraya la prioridad que la administración otorga a la alianza con Israel. Al mismo tiempo, la consulta legal iniciada por el alcalde de Nueva York refleja tensiones entre posturas locales progresistas y la política exterior federal. El caso pone de relieve los límites prácticos que enfrentan las jurisdicciones subnacionales cuando intentan hacer valer decisiones de tribunales internacionales en un país que no reconoce su autoridad.
Escenarios posibles ante una eventual visita
Si Netanyahu confirma su presencia, las agencias federales asumirán el control operativo de la visita. El gobierno de la ciudad podría continuar revisando opciones legales sin capacidad real de alterar el itinerario diplomático. La situación actual indica que cualquier intento de detención enfrentaría obstáculos judiciales y políticos de considerable magnitud, dejando la decisión final en manos de las autoridades federales.
