La Asociación de Turoperadores de Puebla (ATOP) exigió certificaciones obligatorias para operadores y guías turísticos municipales tras la muerte de cuatro visitantes en una gruta de Cuetzalan. Andrés Morales, presidente de la agrupación, señaló que el caso expuso la falta de regulación en recorridos ecoturísticos y reclamó que la Secretaría de Desarrollo Turístico estatal asuma el control efectivo del sector.
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ATOP agrupa a 35 empresas que generan entre 20 y 30 empleos directos. Morales precisó que la profesionalización incluye personal capacitado en sitios arqueológicos, arquitectura y varios idiomas, además de pólizas de seguro. La organización busca diferenciarse de operadores informales que ofrecen recorridos solo por propinas sin cobertura de vida ni protocolos de seguridad.
El crecimiento del sector en quince años ha pasado de cinco empresas centradas en transporte a una oferta diversificada que colabora con hoteles. Morales advirtió que la calidad del servicio y las certificaciones estatales son ahora el factor que separa a las empresas formales de quienes operan sin supervisión en municipios, donde el turismo se ha convertido en actividad principal sin medidas de riesgo.
