La Unidad Nacional de Protección (UNP) cierra su gestión con un déficit proyectado de 2,48 billones de pesos para 2026, pese a haber registrado un aumento presupuestal del 91% en los últimos cuatro años. El informe de empalme detalla que los recursos disponibles resultan insuficientes para cubrir los esquemas de seguridad de 10.941 personas protegidas, de las cuales 10.459 reciben protección individual.
El crecimiento del presupuesto, que pasó de 1,64 billones en 2022 a 3,14 billones en 2025, no logró absorber el costo real de los programas de protección. La mayor parte de los fondos se destina a vehículos blindados, combustible, equipos de comunicación y personal operativo, dejando a la entidad sin margen para completar el año entrante.

Flota duplicada y personal en aumento
Durante el período, la flota institucional creció un 105%, pasando de 431 vehículos a 884, con la adquisición de más de 400 camionetas. Paralelamente, se incorporaron 6.870 cargos permanentes, de los cuales cerca de 5.000 corresponden a funciones misionales. Sin embargo, entre 2022 y 2026 se abrieron 3.581 procesos disciplinarios, principalmente por irregularidades en viáticos y uso de armamento, mientras los empleados mantienen protestas por presuntas fallas en contratación.
El nuevo director Didier Blanco recibirá una entidad con alta ejecución presupuestal, pero con compromisos que superan con creces los recursos asignados, lo que anticipa ajustes inmediatos en la operación de protección a líderes sociales, periodistas y funcionarios.
