Tijuana, BC.- Yazmín Jáuregui volverá al octágono el 26 de septiembre frente a Vanessa Demopoulos en UFC Fight Night 121, en el UFC APEX de Las Vegas. La peleadora bajacaliforniana busca romper una racha negativa tras su derrota ante Ketlen Souza en 2024 y la posterior cirugía por rotura del ligamento cruzado anterior, que la mantuvo alejada de la competición durante casi un año.

El enfrentamiento en 115 libras pone a prueba el poder de golpeo de Jáuregui contra el estilo de lucha y control en el suelo de Demopoulos, quien llega con tres derrotas consecutivas. Esta combinación de factores ofrece a la mexicana una ventana clara para imponer su ritmo desde el primer asalto, aunque la larga inactividad exige una preparación física impecable para evitar riesgos innecesarios.
Una oportunidad calculada
La experiencia de Jáuregui dentro de la UFC y el momento vulnerable de su rival sugieren que el combate puede definirse por la capacidad de la rosaritense para mantener la pelea de pie. Si logra neutralizar los intentos de derribo, su ventaja en striking podría inclinar la balanza. El regreso representa no solo una recuperación física, sino también una prueba de adaptación táctica tras la lesión.
